
Si usted es un trabajador honrado, que lleva toda la vida trabajando, declarando a la hacienda pública sus ingresos y pagando los impuestos que le corresponden; si tiene usted la satisfacción de saber que, aunque los impuestos le parecen demasiados, están contribuyendo al sostenimiento de unos servicios públicos razonables y necesarios para el funcionamiento solidario de nuestra sociedad; si aunque se desgrave todos los gastos que la legislación le permita para que la contribución no sea demasiado alta, usted considera que pagar los impuestos, más allá de una obligación legal es un deber moral…
Entonces el Gobierno de España le penaliza subiéndole aún más el IRPF. Para que aprenda.