En el tercer cuarto los marcadores bajaron, el partido se volvió mas lento y brusco, con menos calidad y mucho mas contacto, lo que llevó a los almerienses a meterse en bonus en 4 minutos, lo que enervó los ánimos locales protestando cada acción de forma reiterada, lo que conllevaría una técnica al entrenador.
La protesta se alargaría durante más de 2 minutos, consiguiendo meter a las repletas gradas del pabellón en contra del combinado arbitral, con improperios reiterados e insultos y amenazas por doquier.
Desde ese momento hasta el final del cuarto, 0 faltas favorables para los alhaurinos.
El resultado llegó al último cuarto con el 56-56, y todo por decidir.
A falta de 8 minutos para el final del partido, el bravo pívot local, Javi Jiménez, quien estaba manteniendo a su equipo en el partido, realiza la 5ª falta personal (quien tardó mas de 3 minutos en retirarse de la cancha), lo que enerva aun mas si cabe al equipo local, y a la grada, y el recital de protestas y juego feo se apoderó del partido hasta el final.
La grada arreciaba mas que nunca, y se convertían en desagradables para el oído de cualquiera, siendo del tipo “te voy a reventar el coche” o “cuando salgas te voy a machacar” e insultos que mejor no reproducir, y que nada aportan a un juego y espectáculo como es el baloncesto.
Los árbitros se vieron abrumados, incapaces de controlar la olla a presión en la que se convirtió el pabellón, especialmente el jovencísimo arbitro almeriense, arbitro auxiliar, quien venia acompañado en la grada por su madre y su hermano pequeño, teniendo que sufrir toda esa experiencia.
Los alhaurinos terminaron por salirse del partido, con acciones que hasta el momento no se habían dado, individuales, y forzadas, con tiros exteriores que no conducían a ningún sitio, error tras error.
Los ánimos no se calmaban, y los locales pasaban de no poder defender al ataque alhaurino, a anotar tres triples consecutivos a falta de 5 minutos que les ponía por delante en el marcador, mientras la grada los llevaba en volandas hacia una nueva victoria.
El parcial en faltas desde la técnica pitada al entrenador local fue de 1 para los almerienses (la 5ª de Javi Jiménez) por 14 pitadas a los alhaurinos en 12 minutos.
La falta de acierto en el tiro exterior de los jóvenes alhaurinos (2 de 23 en triples), terminó por dilapidar el partido, mientras que la ventaja se ampliaría en los últimos 2 minutos a base de tiros libres para los locales, dejando la victoria en casa, en un partido que en líneas generales fue de poco brillo por ambos conjuntos.
Por parte local destacaron Fernández con 17 puntos (4 triples), Juan Morales con 15 puntos y Javi Jiménez con 15 puntos.
Por parte alhaurina destacaron Oscar Calderón con 21 puntos, Osama Pérez con 21 puntos y Josemi con 14 puntos.
Tras esta victoria y a falta de dos jornadas para el término de la competición, El Toyo Basket continua segundo en la clasificación, mientras los alhaurinos pierden todas las opciones de jugar los playoff. |