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Los veranos en los años 50 | | Francisco Pérez Ríos. 07.08.06 | | Escribir o contar lo que sucedía y cómo pasaba la juventud en Alhaurín de la Torre los veranos de los años 50 y posteriores es difícil, pues al igual que hoy cada uno tenía su propia iniciativa, pero por general, salvo excepciones, casi todos vivíamos de forma parecida. El verano comenzaba con la feria de San Juan, donde cada uno durante el año ahorraba sus dinerillos para gastarlos en la feria situada en el Arroyo del Blanquillo. | En esta época el trabajo del campo escaseaba y se cumplimentada con la recogida de tomillos que aliviaba bastante los bolsillos, se dejaba el pueblo por lo general una vez terminada la feria para ir a los esquilmos a recoger higos, uvas, almendras y otros productos, así como para mitigar un poco el calor con las noches frescas del campo. Los niños y jóvenes buscando lugares para bañarse como : los escubos, alberca del Tejar, alberca del Puente del Gato, alberca de D. Pablo, la Tajea donde corría el agua de la Fuente Grande, alberca de D. Pedro Rico, alberca de los señores Prados, alberca de Zamorilla, Arroyo del Valle, río Guadalhorce, entre otros lugares. Llegaba el 18 de julio, Fiesta Nacional, casi todo el pueblo salía para el río Guadalhorce donde generalmente se celebraba esta fiesta con un día de baño, bicicletas, carros, animales, a pie, todos camino del río por los callejones y Mestanza, luego quedaba el trago de volver. No por ello se descuidaba lo esencial: domingos y festivos. Todos los jóvenes de ambos sexos del pueblo lo esperábamos con ilusión, nos apresurábamos a engalanarnos con la mejor ropa posible al objeto de pasar una nueva noche buscando pareja en el paseo e intentar enamorar a la joven que te gustaba. Qué líos con el famoso paseo, en algunas ocasiones te zurraban hasta zapatazos. Mientras tanto los bares de la calle Mesón como: Paco Aguilar, Paca Aguilar, Paco Tito Jopo con su pista de baile, Quitapenas, bar Tomás, Vahar Povea, Baranda, quiosco el Avión, hacían su agosto; para finalizar si uno contaba con medios o tenía la suerte de cara entraba al cine de Cristobita donde disfrutaba con películas de la época; si ibas bien acompañado disfrutabas más. Un modo de vivir muy diferente al de hoy en nuestro pueblo. Los jóvenes de ambos sexos nos conocíamos y se mantenía una relación fluida y directa entre todos, no te faltaban oportunidades para encontrar pareja, la mayoría entre nativos del pueblo. Sirvan estas líneas como preámbulo para recordar que durante los días 1, 2, y 3 de septiembre se celebrará la ya tradicional verbena popular en la calle Juan Carlos I, otrora calle Mesón, que nos puede servir para rememorar la época descrita. |
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