Podría crear el gobierno un departamento estatal a través de los Ministerios de Asuntos Sociales y Ministerio de la Vivienda, donde aquellas familias que demuestren caos técnico en su economía familiar y que no pueden seguir pagando esas cuotas hipotecarias, el estado se quede con el bien cubriendo la deuda ante el banco y poniendo en alquiler asequible al ciudadano que se encuentra en estado de insolvencia por esa cuota hipotecaria tan elevada; la cuota del alquiler podría ser con respecto a los ingresos en Renta, revisables año tras año, evidentemente el estado de esa manera estaría haciendo una inversión pública a medio largo plazo que repercutiría ingresos continuos en el tiempo a las arcas del Estado y de esa manera no descapitalizaría a la banca al hacerla asumir todo el riesgo, deuda e insolvencia creada en el sector inmobiliario o la denominada crisis del ladrillo. Digamos que la banca asumiría solo el caos promotor pero no el de los ciudadanos hipotecados, aunque también para el sector de promotores inmobiliarios el estado podría hacer algo más en las negociaciones con la patronal bancaria y no permitir que los bancos ahoguen hasta lo indecible a este sector ya que no le dan financiación para que no puedan competir con los bancos en la venta inmobiliaria, creándole una competencia desleal abusiva que incumple las del propio mercado libre por preponderante. El gobierno podría quedarse a buen precio promociones de viviendas de promotores, permitiendo con esas compras ayudar al sector de promotores, y a través de un plan de fomento del alquiler de dichas viviendas, haría que los bancos también se plantease esa opción con los miles de inmuebles incautados por los desahucios, y crearía riqueza emergente en el sector inmobiliario a través del alquiler ya que parece que se va a poner harto difícil el poder volver a hipotecarse en una vivienda. También los Bancos con los bienes incautados hasta la fecha podrían crear sociedades de alquileres de viviendas con opciones de compra y a los posibles futuros clientes morosos de de préstamos hipotecarios contraídos con anterioridad directamente puedan ofrecerle el producto de quedarse en su casa en régimen de alquiler acomodando una cuota que beneficie a ambas partes. Y de esta manera no se llega al desahucio que perjudica a ambas partes. No sé si se me entiende lo que quiero decir, pero no es tan difícil como para que unos políticos puedan llegar a entenderlo y poner un poder ejecutivo que sepa llevarlo a cabo. El Ministerio de la Vivienda fomentaría el alquiler de la vivienda y haría que los ciudadanos en tema de viviendas a la hora de pagar paguemos reinvirtiendo al estado antes que a los bancos, pero no, yo creo que toda esta propuesta de gestión ya la saben los políticos y banqueros y nunca querrán que los estados intervengan en enriquecerse y facilitar bienestar a la ciudadanía sino que no intervengan nunca ante el libre mercado capitalista ya que solo pueden enriquecerse las grandes empresas y el estado tiene solo que facilitar eso y no preocuparse por más. Insisto en que no estamos ante una caótica megacrisis económica o política, estamos ante un momento de emergencia y de una actuación eminente sino queremos vernos abocados a situaciones peores de la que parece convencernos los políticos en la que ya estamos; y debemos permitir de la manera que sea que el estado sea intervencionista a través de sus ministerios y que una vez regularizados los mercados y la situación económica alcance la calma vuelva el estado si quiere a someterse al mercado volviendo a privatizar, y dejando manos libres al mercado, pero ya nos hemos dado cuenta que eso no puede ser porque nos lleva al caos, así que apuesto por la idea que me sugirió mi amigo Antonio del Foro de Alhaurin, que hay que coger lo bueno del socialismo y lo bueno del capitalismo, así que si el estado tiene que intervenir e ir al rescate de sus ciudadanos porque eso tiene que estar por encima del sistema capitalista y de su totalitario libre mercado sometido por las grandes fortunas en manos de magnates empresarios, pues se interviene aunque sea de manera transicional como corrector de la desviación del sistema capitalista neoliberal . Alternativas haylas, el pensar porque no se llevan a cabo es lo que no llego a entender a no ser que sea porque no importe el daño que haga si eso beneficia a unos cuantos miserables que solo piensan en llenarse los bolsillos de manera inmisericorde totalmente. Simplemente el ver estas cosas y ya a veces asquea el sistema, hay muchas cosas por hacer para cambiar el sistema. ¿Pero donde los buenos políticos gestores?
Antonio Barba.- 11.03.2012.
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