El cambio efectuado en la vida familiar en los últimos años, ha agrandado la figura de los abuelos. Es muy corriente en las familias actuales la presencia de hijos, que llamaremos rezagados en independizarse. También hay muchos casos de vuelta a casa de los padres, de hijos mayores por muy diversas circunstancias. Considero pues que esos padres actuales se les puede considerar que doblan su trabajo, cuidados y atenciones. Se puede decir que son padres dobles. Encima llegan después los nietos, por lo tanto el “curriculum” que tienen muchos abuelos exige que se reconozca un papel muy relevante en la sociedad actual.
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Vamos a empezar a pedir para los abuelos ya consagrados, que su voto en las elecciones municipales valga por dos. Me imagino con gran satisfacción como tratarían los políticos locales a este colectivo. Se necesita un estudio muy detallado y prolijo de todas las funciones derechos y deberes que el sindicato de abuelos debe defender.
Vamos a citar algunos pequeños derechos como son los siguientes: Quince días de vacaciones al año, para que sean empleados libremente. Se entiende que la invitación de los hijos a su casa o lugar de veraneo, cuando ya hay nietos no se entiende por vacaciones. Tenemos la seguridad que en esas vacaciones conjuntas habrá días y noches en que los abuelos deban ejercer como tales. Dos sábados y domingos al mes como mínimo deben de ser libres, pudiendo los abuelos irse fuera de su ciudad en esos días. Un día, de lunes a viernes totalmente libre, y no vale pequeñas gestiones. Las frases como “ve al banco”, “ve al ayuntamiento”, “ve a comprar esto o lo otro”, no valen para ese día. Como los abuelos se ocupan de la vigilancia manutención y transporte de nietos etc, deberán tener derechos en la educación, poner castigos e incluso a poder dar algún azote o coscorrón oportuno.
Será exigencia sindical importante que los nietos hablen español correctamente. Los abuelos se preocuparan de que sus hijos enseñen a los nietos nuestro idioma, e incluso viviendo en el extranjero o “semiextranjero”. Cuando terminen los años de vida activa los abuelos serán atendidos por los hijos. El sindicato reclama que el número de horas que se dedique a los abuelos nunca será inferior al cincuenta por ciento de las que ellos dedicaron en esta segunda vida. El sindicato no aspira a tener una estructura similar a otros organismos. Podrán ejercer como sindicalistas varios abuelos reunidos en un pequeño grupo, las asociaciones de jubilados, etc.
Se fomentará la realización de convenios con los hijos y que estos elaboren un plan de sus necesidades con antelación y claridad. Los servicios imprevistos y urgentes se reducirán al mínimo. Los hijos que se excedan en sus peticiones de ayuda y que no correspondan con cariño y atenciones a sus progenitores, deberán ser recriminados por el sindicato. Una marca de automóviles anuncia coches espaciosos. Lo malo del anuncio es que primero hay sitio para el perro y después para la abuela. El sindicato reclamará un asiento preferente para la abuela. El perro puede ir en otros lugares y en segundo termino. No dudamos que esta pequeña y primitiva idea de reivindicación sindical se desarrolle por toda España. Esperamos pues contar con un estatut o estatutón pronto.
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