 Ayer me llevé una grata sorpresa. Los árboles de mi calle habían sido podados. Me acordé del largo recorrido que hicimos mi vecino y yo, personalmente lo pedí el año pasado sin éxito y este año ya llevaba meses insistiendo, y la verdad me asaltó la duda de si tenía que agradecerlo o callar. Pero como: ‘De bien nacido es ser agradecido’, ahí va: ¡Gracias! Lamentablemente el gracias no es un entero, sino una parte de la historia. Y es que hay algo que no entiendo. Por un lado veo lógico que en épocas señaladas haya que hacer un esfuerzo extra por parte del ayuntamiento, y cómo dice contrate el servicio de trabajadores temporales. Por ejemplo para la poda de árboles. Lo que no me queda claro en absoluto es que a lo largo del año vaya prescindiendo de trabajadores y descuiden el mantenimiento y limpieza de los jardines y las calles. No tenemos por qué tener porquería volando por las calles. Es el mantenimiento mínimo que un ayuntamiento debe proporcionar. ¿Acaso se deja de pagar impuestos los meses en que nuestras calles están más sucias? |
En la época de las vacas flacas, con la caída del ladrillo, aprendimos que no se puede gastar más de lo que se tiene. Le aconsejo a nuestro excelentísimo ayuntamiento que se lo aplique. No se puede llegar a final de año sin dinero para mantener la ciudad, no se puede. Todo esto me ha hecho reflexionar, y creo no ir descaminada si digo que en vez de 70 trabajadores temporales, el ayuntamiento necesitaría a lo sumo la mitad, si hubiera una cantidad mínima de trabajadores fijos manteniéndola. Eso quiere decir, que el dinero que se intentó ahorrar a final de año, se está gastando al principio del año siguiente creando un círculo vicioso, de nuevo a final de año no habrá dinero, y a principios del año siguiente habrá que gastar más para arreglar lo que no se hizo el anterior.
Conclusión: mala organización y mala administración del dinero.
Necesitamos más trabajadores fijos y menos temporales. Y por supuesto una bolsa de trabajo que busque la igualdad de oportunidades de todos sus ciudadanos, desechando el enchufismo. Hay que andar por el camino de la rectitud, ser justos, con principios y fuerza para no dejarse manipular por nadie y ser de todos por igual. ¿Nuestro ayuntamiento tiene lo que se necesita? |