Luis Bravo. Numeroso público abarrotaba el recinto de actos del Portón para asistir a la presentación del libro “Zurita” de Julián Sesmero Ruiz, uno de los acontecimientos mas esperados de este verano cultural, por la importancia del autor. Periodista, escritor con veinte libros en su currículo, ex presidente durante muchos años de la Asociación de la Prensa y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, entre otros títulos, vecino de Alhaurín de la Torre desde 1982 y uno de lo mas afamados escritores malagueños de la literatura actual. Para tan renombrado literato, un magnifico introductor, como no podía ser de otra forma, Antonio Garrido Moraga, afamado crítico literario, catedrático de Lengua y Literatura de la UMA, ex concejal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga y Ex director del Instituto Cervantes en Nueva York. Actualmente diputado autonómico en Sevilla.
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Julián Sesmero Carrasco, hijo del autor de la novela “Zurita” y concejal de Cultura del Ayuntamiento, fue el encargado de abrir el acto que contó con la presencia del alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Diego Maldonado y de varios miembros de la Corporación alhaurina Comenzó con una semblanza del autor de alguien que lo conoce marcadamente por ser sangre de su sangre, su hijo, quien pintó de forma magistral la vida y obra de Sesmero padre, sus vivencias, su vida en Alhaurín de la Torre, su querencia natural por su tierra de adopción, sus trabajos periodísticos y libros publicados, su vocación altruista de colaboración con muchas asociaciones y cofradías, y su participación en multitud de eventos, que hacen obligatorio este reconocimiento popular del pueblo alhaurino y esta colaboración del Ayuntamiento en la edición del libro presentado, que está editado por Dauro dentro de la colección Alminara y cuya portada es un dibujo del reconocido pintor Torre Mata. Una queja desgranó también Julián Sesmero Jr. es la falta de apoyo institucional recibido por su padre, merecedor de mayor reconocimiento por parte de las instituciones públicas y privadas malagueñas por una labor tan extensa y meritoria sobre las costumbres y desarrollo de Málaga en los últimos 40 años. Una queja justificada, que el concejal recordó que ha sido reconocida en escasas oportunidades como por el ayuntamiento de málaga con la publicación del libro “Matias” o por la obra social Unicaja con el poemario “Afluentes”, además de la obra literaria presentada ayer “Zurita” con colaboración del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre. Hablar de Antonio Garrido Moraga es una labor innecesaria, es de sobra conocida su extensa y prolija producción, su merecido reconocimiento como crítico y su alabada habilidad para la dialéctica, improvisación y capacidad para el pregón sin papeles. Garrido Moraga conocedor de la obra del homenajeado, ha definido a “Zurita” como lo más importante que ha escrito Julián. Contiene una gran calidad en la prosa, que eleva a la categoría de poética, adornándola de un lirismo que busca la intensidad mas que la extensión sin que pierda un ápice de su belleza. Ese mundo de Zurita, que Sesmero describe en su novela, es el mundo del hombre, de la soledad, del pasado, de la vejez, dotado de un espíritu andaluz, fino y exquisito no exento de un cierto costumbrismo, pero sin caer en la alegoría tradicional, denostada y caduca. Un libro impregnado de una profunda melancolía en la que prima la belleza en el párrafo, en la idea, en su desarrollo y en la forma de manifestarla. Esto convierte a “Zurita” en un libro que posee una característica, tener su estilo propio y no dejar indiferente, ya que los retratos y situaciones que describe a lo largo de sus páginas no dejan al lector neutral en la motivación anímica que provoca al modificar el espíritu y tomar conciencia de la belleza de lo que transcribe a través de su lectura. “Literatura en estado químicamente puro”, la definió Garrido Moraga, como un vuelo infinito al corazón del hombre, recuperando los valores del espíritu humano. Cuenta este libro la historia de un niño, que bajo el hilo argumental de unas conversaciones con “Zurita”, una paloma de esta raza que ha recogido desnortada y exhausta en la boca de un sumidero, le transmite como compañera de sus cuitas, las distintas impresiones que observa en la vida cotidiana y en los diferentes aspectos vivenciales de la Málaga del hambre, la Málaga de los años 40, con su cargada, y a menudo sórdida historia de personajes y experiencias. Zurita es ese confidente que recibe de manera callada y muda, todo ese torrente de información que el niño quiere participarle, de lo que observa a su alrededor, sus miedos, sus temores, y sus esperanzas ante la vida adulta que se avecina. Cuando cambia el típico pantalón corto por el bombacho, símbolo de que acaba su niñez y nace a la pubertad, la paloma huye, es la sutil metáfora que representa la paloma como símbolo virginal de la inocencia de la niñez y su libre vuelo hacia una nueva vida cargada de las emociones y vivencias que el niño le ha transmitido. Garrido Moraga realizó una encendida defensa del autor, a quien calificó como un escritor con muchos, muchísimos lectores, algo que no todos los falsos intelectuales que se alimentan de si mismos pueden presumir. Julián tiene la inmensa popularidad que le ha dado Málaga entera a través de sus miles de escritos periodísticos, de sus intervenciones en RNE y de sus libros. Julián no necesita homenajes, ni reconocimientos oficiales, tiene el reconocimiento popular que es mil veces mejor que cualquier otro. El autor, visiblemente emocionado por las palabras de Garrido, leyó algunos pasajes de su obra, alguno de los cuales calaron hondamente en el corazón de los asistentes que aplaudieron con intensidad las palabras escritas en la boca de su autor. El alcalde cerró el acto agradeciendo tanto a Garrido Moraga su presencia, como a Julián Sesmero Ruiz su decisión de haber decidido hace 24 años quedarse a vivir en nuestro pueblo, regalarnos con sus trabajos y sus historias, con haber sabido proclamar y engrandecer el municipio y sobre todo con la inmensa fortuna como regidor de los alhaurinos de poder corresponder a tan magnánimo gesto con el reconocimiento del pueblo allí congregado, para recibir esta muestra del saber de Julián Sesmero Ruiz en forma de palabra escrita, su mejor y última novela “Zurita”.
Donación de sus pertenencias literarias
El autor quiso dar una nueva como gesto de su compromiso con Alhaurín de la Torre, anunció su intención de donar al pueblo, todas sus pertenencias literarias, sus miles de apuntes, fotos, escritos, notas, biblioteca y cuanto tiene que ver con la labor investigadora y periodística que ha utilizado durante muchísimos años, en su deseo de que constituyan patrimonio de ese pueblo que un día lo acogió con los brazos abiertos y donde tan a gusto ha desarrollado la mayor parte de su labor. Un gesto generoso digno de una persona que posee tan altísimos valores. |