En este sentido, el diputado ha señalado que como en cada población existen unas necesidades y características especiales, habrá dos tipos de recipientes: uno exterior, para situarlo en la vía pública, y otro interior, empotrado, que se ubicaría en colegios, mercados u otras dependencias municipales.
De esta forma, ha asegurado Bernal, “se continúa con la labor de apoyo de la Diputación a los municipios más pequeños para la recogida selectiva y el reciclaje de los desechos, principalmente de los más contaminantes, y se sigue concienciando a la población de los municipios en esta materia fundamental para la conservación del medio ambiente”.
En el acuerdo firmado se establecen los puntos de recogida de estos restos desechables y contaminantes. Esta relación podrá ampliarse a medida que los municipios que forman el Consorcio Provincial de RSU aumenten la red de puntos de entrega, y siempre que dichos espacios reúnan las condiciones operativas precisas. Esta tarea no supondrá coste alguno a los municipios. En esta iniciativa se incluye la retirada todas las pilas y acumuladores procedentes de hogares particulares (o asimilables a los procedentes de hogares particulares), como son las pilas de botón (de zinc aire, de óxido de plata, alcalinas, de litio u otros), las pilas estándar (alcalinas, de zinc, de litio (no recargables) y los acumuladores portátiles (de níquel-cadmio, de níquel metal hidruro, de ión litio (recargable).
Las más contaminantes son las pilas de botón; a pesar de su tamaño reducido son las más contaminantes. Dentro de las pilas botón destacan las pilas de óxido de plata, que contienen una pequeña cantidad de mercurio, con lo cual, es importante reciclarlas para recuperar el contenido de mercurio y que no sea liberado al medio. La recuperación del mercurio se puede dar mediante destilación. Como curiosidad, una pila de mercurio puede contaminar 600.000 litros de agua.
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