
Bajo rotos acordes de una cítara
acompaso esta épica,
por vivir hacia la muerte donde no quiero.
Llora y duele el paisaje de alquitrán,
el agua turbia de lodo y orín
filtrándose en las heridas de la tierra.
Arroyos del tuerto, bienquerido
de aguas verdes y negras penas,
discurriendo entre zarzas y juncos,
míseras ratas de río.