Sin embargo, creo que en estos días se está
perpetrando una atrocidad paisajística lamentable. Uno de mis paisajes
favoritos es el "mirador" que ha resultado en la carretera a la altura
del campo de fútbol de Los Manantiales. El paisaje del Valle del
Guadalhorce que desde allí se puede contemplar es una de las maravillas
que hasta ahora hemos podido disfrutar en nuestros paseos cotidianos.
Esto parece que no lo saben admirar las autoridades que han decidido
transformar un campo de fútbol en un "estadio", y han decidido
construir una grada que en unas semanas nos impedirá contemplar el
valle. Supongo que dicha grada estará coronada en su día con una serie
de vallas publicitarias que acabarán impidiéndonos ver hasta las
montañas en el horizonte. Ya puestos, para que el público no vea los
partidos gratuitamente desde la carretera, seguro que levantarán una
tapia en el lado sur para que todos pasen por taquilla. (Que conste que
me gusta el fútbol, y que uno de mis hijos practica este deporte en las
citadas instalaciones.) Este año tenemos un equipo en tercera
división, espero que dure; pero eso es algo variable. Lo que no variará
será esa atrocidad. Ya lamenté el destrozo de los naranjos que se
ubicaban donde ahora está la grada, ¡no los pudieron transplantar, hubo
que destrozarlos! Ahora nos están privando de una belleza gratuita que
teníamos a pie de calle, y esto para siempre. ¡Que pena! Vecinos,
aprovechad si queréis tomar una última foto antes de que en unos días
esta panorámica sea parte de la historia. P.D. Adjunto
dos fotos, una tomada en la mañana del 5 de marzo, cuando el pueblo
amaneció rodeado de nieve y otra mostrando todo lo que no podremos ver
a partir de las próximas semanas.
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