Cestino lo ha explicado perfectamente bien, pues es quien más ha trabajado y conoce el asunto y hay que felicitarlo por ello. Un trabajo laborioso y concienzudo y que gracias a él, que destapó la olla, la cosa no llegó a mayores y hoy se encuentra en papel mojado lo que podría haber sido una verdadera hecatombe para el futuro medioambiental de la sierra alhaurina. Sr, Sanz, ya que parece –y enhorabuena- que ha abandonado usted el redil de las ovejas que balan al compás del “sí bwana” e intenta desmarcarse e investigar por su propia cuenta, concrete una cita con el Sr. Cestino o con Miguel A. Gutiérrez Mansilla, dos personas íntegras y cabales, ecologistas convencidos, con quienes -y ellos lo pueden atestiguar- tuve yo, el alcalde y el equipo de gobierno recién llegado al poder hace muchos años, mil y una trifulcas hasta que “hablando se entiende la gente”, todos llegamos a la conclusión que mejor era darse un margen de confianza mutuo, informarse y unificar esfuerzos para que esa espada de Damocles llamada Jarapalos 6.408 y sus cientos de Ha. de canteras no llegara a degollar la Sierra de Alhaurín. Por ello, este Ayuntamiento puso un recurso contencioso administrativo contra la Junta por dar esas licencias de explotación, recurso al que se adhirieron Habalcuza –Ecologistas en Acción (Cestino) y la Urb. Torresol (Gutiérrez de Mansilla, su entonces presidente) y Joaquín Villanova anunció por activa, por pasiva, por pluscuamperfecto y por pretérito perfecto que JAMÁS iba a dar licencia municipal a esas nuevas concesiones y si era preciso se encadenaba el equipo de gobierno a los pinos –como la Von Thyssen- antes que se abriera una nueva cantera. Ni IU, que entonces lideraba el frente anticanteras, ni la PDSS dirigida por el tándem Piña-Galán, (tras la salida de Cestino de esta organización), dijeron nunca ni pío. ¿Por qué? Buena pregunta que espero algún día revelar cuando reúna las pruebas. Sr. Sanz, a Cestino se le puede algunas veces achacar, que es obcecado, visceral e intransigente, defectos aplicables a cualquiera de los mortales, incluido yo, ¿pero pesetero?, enjamás de los jamases. Se que le ha costado pasta, mucha-mucha, su lucha ecologista y nunca ha tenido rendimiento ganancial por ello, “ni está, ni se espera” como dijo el rey del general Armada el 23-F, en la Fundación que se va a crear para administrar las compensaciones económicas del Acuerdo Marco. No se crea los rumores que malintencionadamente vierten el equipo de pseudos-ecologistas que dirige la PDSS, empezando por IU. Aún no ha digerido la putada que les gastó Cestino en el año 99, cuando con sólo un grupo de leales y la honradez como bandera, tras una campaña electoral que tuvo un coste ridículo, estuvo a punto (por 14 votos) de salir como concejal en una candidatura de “los verdes” que le costó un escaño a IU. Lo tienen ocupando uno de los primeros lugares de su particular “lista negra”. Sr. Sanz, léase bien los 11 folios del informe Cestino sobre el “caso Jarapalos 6.408” también llamado “caso Badomar”, porque fue esta empresa, Badomar, fundada, dirigida y propiedad de Francisco J. Pérez Brickman, un ingeniero de Montes que aprovechándose de su conocimiento sobre concesiones mineras y del descuido de los guardianes del tesoro (la Junta y las propias empresas), con nocturnidad y alevosía pretendió abrir nuevas explotaciones (nueve en total), para revendérselas después a las propias o al mejor postor. No le salió mal el asunto, se habla de entre 100 y 125 millones lo que le sacó a Sando, como bien explica Cestino en su informe, cuando le revendió el permiso Jarapalos 6.408 viendo que la Junta no terminaba de darle a él lo que en derecho le correspondía. “Más vale pájaro en mano que ciento volando” debió de pensar aburrido de la espera. Podían haber sido cientos o miles, vete a saber, pero cien kilos tampoco está tan mal, por mover unos pocos papeles en la delegación de Minas. ¿Sabe usted Sr. Sanz quién es abogado de esta empresa minera Badomar que pretendió hacer de la Sierra un erial, haciendo desaparecer sus bonitas montañas? No me diga que ya lo ha adivinado. Pues sí, ése, el mismo, el esposo de la concejal Ávila, el abogado de la PDSS, el Sr. Galán Palmero. (Como sabe que no miento no me va poner una querella por decirlo). Legalmente puede hacerlo, cada profesional de la abogacía es muy libre de elegir a sus clientes, pero: ¿éticamente?, llevar casos de empresas mineras como Badomar, que buscan abrir nuevas canteras y por otro, preconizar la defensa de la naturaleza, los pinos, el aire limpio, la Sierra y todas esas cosas, pues como que no es muy explicable dentro del campo de la ética. Claro que si a la persona en cuestión, le gusta tanto “el verde” que no distingue un pino de un billete de banco, (ambos son verdes), entonces es explicable, totalmente explicable. Le doy otra pista, Sr. Sanz para que ya tenga ocupación en unos días. Siendo Joaquín Villanova el tapón que impide esas nuevas licencias, empieza a pergeñar el porqué del interés de todos: Junta, empresas, sindicatos, PDSS en que abandone el sillón de alcalde. Cada uno de ellos tiene distinto interés (unos más que otros) y utilizan distintas armas, la confrontación electoral, maniobras orquestales en la oscuridad con nuevos partidos que se adivinan en el horizonte. Otros, van querella tras querella buscando la inhabilitación y es que ya lo dijo Quevedo: Madre, yo al oro me humillo, él es mi amante y mi amado, pues de puro enamorado anda continuo amarillo. Que pues doblón o sencillo hace todo cuanto quiero, Poderoso caballero es don Dinero.
Ya que va al final de citas cultas. No pongo otro verso más con rima en ero, porque seguro, seguro, que más de uno lo ha pensado.
Otro día le doy mas claves del Código, Sr. Sanz.
Luis Bravo |