Resulta evidente que la junta de Andalucía ha decidido recortar en Educación, por mucho que quieran desmentir dicho cometido. Los centros educativos han iniciado el curso con un maestro menos, ya que la figura del docente dedicado a reforzar los aprendizajes de aquellos niños-as que necesitaban apoyo, ha desaparecido. Ahora hay que centrarse en los alumnos-as sobredotados, gracias a la creación para este curso escolar, de un plan llamado “Esfuerza”. Cursos pasados se daba prioridad al refuerzo, para asegurar que cualquier alumno-a que presentara dificultades en las áreas instrumentales, tuviese el apoyo individual y necesario, para ir avanzando en los aprendizajes. Pero parece ser, que este curso, ya no es tan relevante.
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El curso pasado se creó en los colegios, un nuevo Equipo de orientación y apoyo, destinado a asegurar un correcto funcionamiento del refuerzo del alumnado de todos los niveles y ciclos, obligando a realizar programaciones individualizadas, seguimiento continuo del alumnado propuesto para el refuerzo, e incluso instando a una coordinación continua entre tutores, maestros de apoyo y especialistas en audición y lenguaje, pedagogía terapéutica, orientadores…Todo muy bien pensado…si hubiese durado mas, claro está. Este curso, todo ese proyecto, parece no tener tanta prioridad, puesto que los colegios carecen de la figura del maestro de apoyo, y este apoyo se realiza de manera extraordinaria en algunos niños-a, pero no en todos los necesarios.
Esta situación ya ni nos extraña, porque estamos acostumbrados a que un curso la Administración educativa de prioridad a una cuestión, y al curso siguiente, la pisotee. Lo que es bastante curioso, es que este curso, la Administración ha puesto sus ojos en los alumnos posiblemente sobredorados, y obliga a detenernos en esta cuestión a través de pruebas y test al alumnado, protocolos y seguimientos que están muy bien, pero que olvidan a los no sobredotados, es decir, a los que necesitaban un refuerzo que prácticamente, ha desaparecido.
En definitiva, este curso ya no es tan necesario ese refuerzo, ahora corramos en la dirección contraria y centrémonos en los sobredorados, puede que entonces saquemos más jugo al sistema educativo…
Cada niño-a es un ser único e irrepetible y el sistema educativo debería atender, como debe ser, a la diversidad, potenciando tanto los refuerzos como las sobredotaciones, sin dar prioridad, no sabemos según qué criterio, a un aspecto sobre otro. |