La mayoría de la sociedad, tanto padres de alumnos-as y los mismos alumnos, como el personal dedicado al mundo educativo y de la clase política aboga por mantener y sostener en España la escuela pública. Una escuela que sea laica, no partidista, científica, democrática y participativa, en definitiva una escuela pública de calidad. También, a la mayoría social no le importa que exista una escuela privada; privada del todo, oiga, donde cada cual se la pague con sus dineros, siempre que dicha escuela guarde las normas elementales que han de imperar y debe imponer un estado democrático. Dificilmente se puede estar en contra de la escuela privada, 'privada'. Si quieres tu escuela, colegio o universidad privada, muy bien, te la pagas con tu dinero, no metas mano en la hucha común.
Así pues, el problema está en la escuela subvencionada. Que exista una escuela donde el erario público ponga los dineros y que sea gestionada de forma privada, no es de recibo. Que se reciba la subvención y se haga con ella de su capa un sayo, no hay forma razonable de entenderlo. Actualmente la escuela subvencionada se extiende sobre los niños-as españoles en una proporción del 40%, sobretodo las escuelas dirigidas por las órdenes religiosas y tal como están poniéndose las cosas, parece ser que va a ir a más. El PP, que es el mayor impulsor de la escuela subvencionada, aduce en su defensa la falacia de la libertad de elección de los padres y propone el llamado cheque escolar. O sea, que el Estado dé un cheque a cada familia y ésta lleve a su hijo donde quiera, a la pública o a la privada. Pues no, es un sofisma, un truco que nos quieren imponer y que debemos rechazar entre otras cosas por lo siguiente. ¿Donde está la libertad de elección en la mayoría de los pueblos de España, donde no les compensa a los curas poner un colegio privado? ¿Sólo tienen derecho los alumnos de las ciudades a tener libertad de elección? Y por otro lado ¿por qué tienen que gestionar de forma privada los impuestos de los españoles? Los dineros públicos para la escuela pública, si quieres una escuela privada o religiosa, la pagas con tus dineros privados y en paz.
Antes dije que el PP es el partido más partidario de la escuela privada subvencionada. Pero no hay que olvidar que ha sido el PSOE quien a lo largo de estos 30 años de democracia ha ido ayundando al crecimiento de la escuela subvencionada. Daban la razón para ayudarla aduciendo que como lo importante era conseguir la plena escolarización de los niños españoles, que ya se ha conseguido, pues había que pagar a las órdenes religiosas (escolapios, maristas, etc.) y a otros colegios privados para que en sus instalaciones admitieran alumnos comunes. Muy bien, si es que el Estado no tenía suficientes edificios tendrían que haber desplegado un plan para que en equis años, se completara la construcción de colegios públicos para impartir una enseñanza laica, pública y de calidad y no seguir pagando a entidades privadas por una actividad que ha de ser pública, porque públicos son los fondos con que se financia.
De cómo la escuela subvencionada escoge a sus alumnos
Al ser la mayoría de los centros religiosos subencionados, tienen obligación de cumplir la ley que rige para la escuela pública y para la matriculación de todos los alumnos sin hacer excepciones. Pero hacen lo que les conviene, para lo cual se valen de una serie de mañas y trucos que percibimos desde la escuela pública, sobretodo los equipos directivos, cuando algunas madres nos cuentan todas las perrerías que les hacen en la privada para no matricularlos y que deberían llegar al conocimietno de las autoridades educativas, pero no es así, pues éstas, o no se dan cuenta de esas irregularidades o hacen la vista gorda, que es lo que yo creo.
La escuela subvencionada (religiosa o laica) no quiere en sus aulas emigrantes, gitanos ni 'gente de mal vivir' y ponen en marcha una serie de recursos para que los susodichos se matriculen siempre en las escuelas públicas, que para eso están creadas, piensan ellos, 'nuestras clases no las vamos a contaminar con esa gentuza'. Para ilustrar lo que digo voy a contar una anécdota cierta donde se demuestra cómo se quitan de en medio a los alumnos que no les gustan , sin decirlo expresamete. Hay un colegio subvencionado de un pueblo cercano, que tiene buena fama y para que ese buen nombre no sea empañado se les ocurrió lo siguiente para echar para atrás, sin decirlo expresmente, a los 'moritos'. Pusieron en la misma entrada del colegio, muchos años después de la creación del mismo, un monumento con una gran imagen de la Virgen, pensado seguramente con la siguiente lógica: Cuando la mora llega al colegio a matricular a su hijo, lo primero que se topa es con la virgen. Si no se da la vuelta en ese momento, en la secretaría se encargan de ponerle unas pocas trabas más, 'sin que se note' con lo que la pobre mujer sale del colegio y se va directamente a matricular a su retoño al colegio de enfrente, que es público y allí ni quieren ni pueden hacer trampas con la matrícula. Conclusión:
Si de una clase de la escuela privada de 25 alumnos-as quitamos cinco o seis problemáticos (un gitano, tres emigrantes y uno muy travieso) se nos queda una clase con la que se puede hacer bolillos; mientras, esos cinco alumnos van a engrosar las aulas de la escuela pública y con otros cuantos problemáticos que estadísticamente le tocan, pues el profesor de la pública se encuentra con un problema para poner orden y trabajar. Y lo curioso está en que al final de todo el proceso de la escuela obligatoria, los alumnos de la pública aprueban la selectividad tanto o más que los de la concertada. ¿Por qué será, que está pasando?.
La próxima semana hablaremos de los padres, las madres y las AMPAS, a petición de una lectora, Mª Jesús.
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