Al principio muchos de los “indignados” consideraban que se estaba formando un movimiento apolítico, ni de derechas ni de izquierdas; ahora prácticamente todos son conscientes que se está haciendo política pura y dura, pero de carácter no partidista y en la estela de las tradiciones de la izquierda y el movimiento obrero.
La indignación surge no sólo ante la falta de voluntad de los partidos mayoritarios de ejercer su función de servicio público para el pueblo, y ante su creciente sumisión al poder de la banca y al capital especulativo, favoreciendo a los monopolios y promoviendo privatizaciones de servicios públicos. Esta situación límite que vacía de contenido la democracia e incluso obstaculiza nuestra subsistencia, es la que obliga al movimiento a tomar la calle y luchar por el derecho de la clase asalariada y de los menos favorecidos.
El movimiento 15-M tiene ante sí la oportunidad de pasar a una fase realmente radical y constructiva enarbolando la bandera del derecho irrenunciable al referéndum constitucional previo y vinculante. Y ganándole. Derrotar al gobierno, al PSOE y al PP, que son los poderes menguantes y crecientes en el escrutinio de las urnas, y de paso llevarse por delante a los sectores reaccionarios que conspiran por la desregulación neoliberal global, es decir tumbar al sistema. DEPENDE DE TODOS. UNETE!!!
Izquierda Unida de Alhaurín de la Torre
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