Ejerciendo su indiscutible derecho a presentar cuantas quejas crean oportunas frente al Ayuntamiento, otras 58 personas han presentado su demanda contra el Ayuntamiento y se han sumado a las 96 del mes pasado, lo cual me parece, como demócrata que soy, estupendo, aunque no esté de acuerdo con estas demandas y así lo comenté en su día con gran revuelo por parte del algún integrante de la PDSS. Lo que no me parece tan estupendo es que un partido político, Izquierda Unida, haya tomado al asalto dicha plataforma erigiéndose como dirigente y portavoz de la misma a costa de muchos que no pertenecen a dicha formación. Si estas denuncias están siendo presentadas no por IU como partido político, ni siquiera por la PDSS como institución, sino que están siendo presentadas por particulares, pues legalmente no puede ser de otra manera, no sé qué hacía allí Encarna Ruiz, concejala de IU, en el Registro, a no ser que buscara la foto electoralista... Y no me gusta, no. |
Ya dije en su día que no estaba deacuerdo con estas denuncias, entre otras cosas porque no veo yo claro los perjuicios físicos y psicológicos que sirven de pretexto para las mismas. Casi cinco años llevo yo viviendo en Alhaurín y excepto que en la carrocería de mi coche se acumula un poco de polvo, sin poder determinar si es mayor cantidad o no que en otras ciudades donde está, no tengo ni siquiera indicios de que tenga perjuicio alguno que justifiquen las demandas presentadas. Respetando escrupulosamente el derecho a presentarlas, he debido de tener mucha suerte, o es que vivo lejos de las canteras, aunque algunos vecinos míos en idéntica situación geográfica sí hayan solicitado sus 33 millones de pesetas, que la verdad es que me vendrían muy bien a mí también. Otra cosa sería el perjuicio ecológico, la desparición de especies, incidencias en los acuíferos... pero eso ¿cómo afecta a las personas denunciantes? Quiero suponer que en su día se presentarán informes médicos con todo tipo de malformaciones genéticas, enfermedades respiratorias graves a causa del polvo en suspensión convenientemente testado, algún desgraciado fallecimiento, secuelas físicas o psicológicas por el ruido demostrado de los camiones, de los petardos rompedores o el estrés de no poder pasear a gusto por nuestra sierra.
Ya lo dije. No lo veo. Por ello aún perteneciendo a la PDSS no presenté esta demanda patrimonial por perjuicios personales. Aunque seguiré peleando con todas mis fuerzas por el cierre de las canteras y contra los convenios firmados por todas las partes afectadas menos las denunciantes y sufridoras, o sea, nosotros.
Y ya lo que no veo en absoluto y me parece una falta de ética política y personal inaceptable es acaparar el protagonismo con fines partidistas y por las fechas en que estamos, claramente electoralistas. Si alguien debía haber presentado las demandas, ya que la foto exigía llevarlas todas juntas, ese cometido lo tenía que haber realizado en todo caso la presidenta de la PDSS, Lina Arlandis, cuyo abogado, Francisco Galán Palmero, lleva el proceso judicial. Y si a Francisco Galán lo pagamos todos los de la PDSS independientemente del credo político que tengamos, Doña Encarna se tenía que haber quedado en su casa o en la sede de su partido y en todo caso estar allí en tercera fila como particular (y ni eso porque ella presentaría su denuncia en la primera tanda) chupando rueda de la PDSS, no la PDSS chupando rueda de Izquierda Unida. No me parece vergonzosa la utilización partidista, porque mientras nadie diga nada tiene todo el derecho a hacerlo aunque sea un irregular y amoral. Yo, por supuesto, vuelvo a estar en desacuerdo de nuevo.
Siempre dije que la PDSS ha ido perdiendo adeptos por su cada vez más fuerte carga política que hace que muchos del PP o del PSOE no se sientan representados con plenitud. Es la pescadilla que se muerde la cola: si los del PP y PSOE se van o no se integran en el funcionamiento y el trabajo diario de la PDSS, en ella acaban quedando sólo los más sensibilizados y comprometidos, los de IU, que al final son los que salen en todas las fotos. Pero claro, se convierten entonces en el perejil de todas las salsas y en el origen de todas decisiones.
Si a los integrantes de la PDSS todo esto les parece correcto y asumible, yo lo respeto, pero mi época asamblearia de estudiante universitario acabó hace mucho. Y mi aburguesado y retrógrado cerebro no da para más. Espero que los de la Plataforma sopesen bien tanto el fondo como las formas de sus actuaciones futuras y actúen con más raciocinio y menos estrellatos propagandísticos. Agarra las riendas, Lina, o se te van a liar al cuello y acabarás a los pies de los caballos.
Y si así fuere, que paren la Plataforma... que me bajo.
Juan Carlos Sanz de Ayala
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