Hemos tenido una discusión entre el grupo de los cuatro a causa del asfalto de algunos trozos del camino, que por lo general se mantiene de tierra desde hace siglos, pero en ciertas partes ha sido asfaltado. Todos estamos de acuerdo en que el camino de tierra y piedras es mejor para los pies y más hermoso, pero mientras que para dos de nosotros los trozos de asfalto son necesarios para el desarrollo rural de las zonas donde por donde pasamos, y por lo tanto se pueden dar por bien empleado dicho asfalto, para los otros dos es una barbaridad, de ninguna forma justificable. - ¡El Camino es el camino! - dice Isabel- y lleva así más de 1.000 años. - Mujer, los labriegos de estos lugares también tienen derecho al progreso y a llevar sus tractores y coches por asfalto, como todo nosotros. -refuta Federico. Al final, tablas. Queremos enviar un cordial saludo a Silvia Barba, pues nos hemos enterado de que ha aprobado dos exámenes que tenía pendientes de cuarto de ESO. Enhorabuena Silvia! ¡Ánimo! Tú vas a poder con 1º Bachillerato.
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| Una de las cosas más admirables que se encuentran en el camino son las pequeñas iglesias que existen en la multitud de minúsculos núcleos rurales, a veces de dos o tres casas. Ahora comprendemos por qué aquí a estas pequeñas pedanías de Os Concejos se les llaman parroquias. Porque el edificio principal del núcleo es la parroquia. Una pequeña iglesia-parroquia, algunas verdaderas obras de arte perdidas entre castaños, que según cuentan, tendía un cura rural. La mayoría de ellas las hemos visto cerradas, pero damos fe de que pueden seguir en activo ya que por las ventanas o rejas de las puertas se distinguía el altar mayor perfectamente en revista y las sallas reclinatorias de los parroquianos puestas en orden dentro de la iglesia. Seguramente las sillas eran propiedad de cada cual ya que eran todas diferentes y tenían un aire de tener cada una de ellas un dueño, no me pregunten por qué. |