Según fuentes socialistas, la operación se realizó en el año 2004, cuando a Rafael Gómez ya le habían puesto su nombre a la gran avenida de circunvalación de Torremolinos, que comparte con Manuel Fraga Iribarne en su primer tramo. Esta avenida supuestamente se le concedió por su contribución al pueblo de Torremolinos con una estatua de dudosa calidad arquitectónica y peor gusto, muy parecida por cierto a la que también cedió al pueblo de doña Oña, Fuengirola, en el que se erige una estatua dedicada a San Rafael en la Plaza de su mismo nombre. Allí en Fuengirola, la estatua dicen que tiene la cara de Sandokán, o al menos es clavadito. En la de Torremolinos, el Monumento al Turista regalado por Sandokán está coronado por una señora con los pechos al aire y cuyo rostro nadie parece haber adivinar... Será por aquello de las alegorías.
Pues casualidad; en ambas ocasiones el constructor estuvo envuelto en polémica y se dijo que estos monumentos le servían para lavar su imagen. En Fuengirola el constructor accedió a remodelar a su costa la Plaza de San Rafael, estatua incluida, tras un fiasco urbanístico en el Paseo Marítimo. En Torremolinos a raíz de propasarse un 40% en la edificación del Hotel Nautilus a pie de playa, el Ayuntamiento le puso una sanción importante "que fue pagada con creces por el exceso de edificabilidad". Todos salieron ganando, el hotel se legalizó y Torremolinos tuvo su monumento con unos hermosos pechos al aire. Sandokán tenía vía libre en Torremolinos. Ahora es dueño del diez por ciento de su superficie.
El pelotazo, veremos si no le da a alguien en el ojo, surgió según PSOE e Izquierda Unida, en los dos convenios urbanísticos que actualmente tiene Sandokán firmados con el Ayuntamiento: en el primero, Rafael Gómez adquirió algo más de dos millones de metros cuadrados al norte de la nueva autovía. Se daba así el salto a unos terrenos que costaron cuatro duros porque allí no se podía construir nada: estaban protegidos por el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Málaga. Le costó seis mil millones de las antiguas pesetas. Una ganga por algo que teóricamente sólo servía para la cría silvestre de lagartijas. ¿Había perdido el juicio Sandokán? Uno de los corredores que actuó en dicha operación, podría haberse llevado él solito, en concepto "de comisión" entre doscientos y trescientos millones de pesetas. Y hubo varios corredores... También adquirió en el mismo lote unos 145.000 metros cuadrados entre la autovía y la Plaza de Toros, en el que tampoco se podía hacer nada porque era SUELO NO URNANIZABLE. Compras raras las de este Sandokán...
Para completar la cesta de la compra más rara que se le haya visto a cualquier constructor, Sandokán adquirió un céntrico solar junto a la Virgen del Buen Consejo, tras el que el Ayuntamiento había ido desde hace años pero cuyos propietarios, por razones que no vienen al caso, se habían negado a vender hasta que llegó él...
Y llegó el "Pleno del pelotazón". En un levantar y bajar de dedos, la mayoría absoluta del Partido Popular de Pedro Fernández Montes, confirmaba en todos sus términos el convenio firmado al perecer antes del Pleno y de la compra de los terrenos, por el que el Ayuntamiento de Torremolinos se comprometía a iniciar los trámites para la recalificación de dichos terrenos, como "urbanizables con uso residencial", con una densidad baja pero que le permitía construir al menos 5.000 viviendas según estimaciones del concejal de Izquierda Unida "Pepote" González. Yo estaba allí y vi cómo seis mil millones se convertían en noventa mil. ¡Y nadie pestañeó lo más mínimo! Luego dicen de la multiplicación de los panes y de los peces.
Jesús era un pardillo delante de ese atajo de políticos... Por el mismo convenio, el céntrico solar pasó a manos del Ayuntamiento y se esfumó en una calandurria contable una deuda de 12 millones de euros, dos mil millones de pesetas, que el Ayuntamiento debía a FCC, antigua consignataria de la limpieza de Torremolinos que un día se quedó hasta sin escobas ni camiones cuando el consistorio le quitó la concesión y se quedó con todo el material sin pagar nada. FCC por cierto, explota la cantera de San Miguel cuyo cierre se debatió en Pleno la semana pasada, pero eso se lo contaré otro día.
De todo este mogollón, el alcalde Fernández vendió la moto de que era el mejor convenio que se había firmado en Torremolinos, puesto que podrían edificar 800 viviendas de protección oficial. Eso sí, omitió el detalle que no es que quisiera construirlas, que estoy seguro que sí, sino que LE OBLIGA LA LEY A HACERLO, según la edificabilidad concedida a su amigo Sandokán en su antes criadero de lagartijas... No era tonto cuando Sandokán compraba eriales a precio de saldo. Existe en una ciudad costasoleña un "Sandokanito" que hace lo mismo con locales comerciales con una sencilla fórmula: compra locales en zonas deprimidas y luego el Ayuntamiento arregla los viales y plazas cercanos a los mismos con lo que su precio se multiplica por diez... Abundan los documentos que lo demuestran.
Y si todo esto fuera poco, el constructor detenido y puesto en libertad bajo fianza de 300.000€ -la décima parte de lo que dicen que había en la mesa de póker de la famosa "timba" de la finca de "Roca"- que gustaba comer con el alcalde Montes en un estupendo restaurante a las afueras de Torremolinos, se ha quedado con la adjudicación de los multicines que el Ayuntamiento va a construir junto a la Plaza de Toros y que gestionará a través de la sociedad familiar de Sandokán, Viviendas Ideales SL, y a la que habrá tenido acceso, suponemos, mediante un concurso público y sin ningún tipo de chollo ni información privilegiada. Estamos seguros de ello.
Sandokán está vendiendo activos de la sociedad matriz Arenal 2000. Terrenos, edificios, concesiones. ¿No llega a fin de mes Rafael Gómez? ¿Le estarán cortando los créditos bancarios? ¿Estará preparando una visita a su amigo Julio Iglesias en Santo Domingo como otros constructores costasolenses que están invirtiendo en complejos hoteleros caribeños? Menos mal que no tengo ningún piso por entregar del señor Gómez. Los tendría de corbata. Y no es por nada, porque esta historieta torremolinense, inquietante por sí misma y sobre todo para quienes participan en ella, no es más que la punta del iceberg. Ayer estuve en Fuengirola viendo la casa de Jose Antonio Girón, comprada por Sandokán por treinta millones de pesetas. Este hombre no para de conseguir chollos. Una inmensa mansión de la que sacas el pie y te mojas en el mar, en plena playa de doña Oña. Pero eso se lo contaré otro día, con la isla de Huelva de 750 hectáreas comprada por tres millones de euros, pero que no sirve más que para criar ganado y sembrar trigo al estar protegida por la Junta y todos sus entes medioambientales. ¡Es raro este Sandokán en sus compras!
Esperemos que todos estos "culumbarres" laberínticos que don Rafael ha perjeñado con el Ayuntamiento de Torremolinos y su alcalde Fernández Montes al frente no pase a mayores ni exista algún otro desconocido sin descubrir.
No nos gustaría que don Fernández perdiera su mayoría absoluta el año que viene, con la "ilu" que le hace repetir. Más que el ajo. Supongo que lo habrá hecho bien, porque como me dijo mi amigo uniformado, armado y engalonado, hace cuatro años: "Déjale con sus cuentas, Juan Carlos, que de eso sabe mucho". Pues sí. Lo ha demostrado con creces. Ahora hace falta... QUE LE CUADREN. Malaya está lleno de DESCUADRADOS.
Juan Carlos Sanz de Ayala |