Para exponer un tema como el presente, creo sinceramente que aunque se tenga gran experiencia en general, hay que vivir el drama personalmente, dentro de la propia esfera de cada cual y quizás siendo un neófito como el que suscribe, pueda acertar en algunos puntos. El Estado, las Comunidades Autónomas y, en menor medida, otras Administraciones Públicas llevan años gastando dinero público en la Cultura, en la Universidad, etc. de nuestros jóvenes. De hecho, pienso que la juventud actual es la mejor preparada de toda la historia de España. |
El motivo de emigrar desde mi opinión personal la baso en varios puntos: Primero, la crisis actual de puestos de trabajo por carencia de empresas, etc. Segundo, considero que a los jóvenes que terminan su carrera se les cierran casi todas las puertas por otras muchas razones: 1ª Existe un importante conjunto de ciudadanos que ocupan cargos relevantes en varías empresas al mismo tiempo y cierran el paso a estos jóvenes, el algunos casos sin tener la titulación necesaria. 2º Los jóvenes que supuestamente están fuera de agrupaciones políticas o de cualquier otra índole, apenas tienen oportunidad de acceder a cargos o puestos que tengan algo que ver con su carrera, salvo las que se publican por oposiciones en las administraciones Públicas. 3ª La dedocracia permite acceder a puestos de trabajo o de confianza a algunos, el resto ni los huelen. En la actualidad miles de licenciados o con carreras finalizadas se encuentran en paro, estudian y estudian preparando oposiciones, presentan currículos para todo los que se mueve ajeno a sus estudios, repartidor de correos, representantes, bares, agricultura, etc. Supuestamente la culpa la tenemos la propia sociedad española, que no sabemos apreciar lo que les han costado por regla general finalizar una carrera, la obsesión de ocupar mientras más puestos de importancia mejor, sin tener en cuenta que estamos taponando a los mismos, cuando llega la hora del retiro seguimos presentando en algunos casos instancias al objeto de seguir ocupando el puesto hasta que nos llegue el ataúd, y un largo etc. Seamos condescendientes y démosle oportunidad a una juventud preparada aunque pueda emigrar en busca de mejores horizontes, aunque carezcan de experiencia y virtudes que en otros tiempos hemos podido acumular y que sin duda ellos también la podrán obtener con la ayuda de todos, no tendiéndoles trampas en su caminar general con enchufes, dedocracias y un rosario de tropezones que le impiden culminar sus deseos. |