La primera gira internacional del Ballet Nacional del Uruguay-Sodre en sus 75 años de existencia permitirá ver las creaciones de dos coreógrafos del siglo XX, Vicente Nebrada, Óscar Araiz, y una que sigue creando en el XXI, Ana María Stekelman, en la versión del argentino Julio Bocca, que estará en Málaga con la compañía. Antes veíamos a este niño prodigio de la danza sobre las tablas; ahora, su talento se aprecia en su labor de magisterio y la dirección de la agrupación, que asumió en 2010. Desde que el Cuerpo de Baile del Sodre comenzara en noviembre de 1935 (entonces estrenó el Nocturno nativo, con música de Vicente Ascone y coreografía de Alberto Pouyanne), ha sido el organismo encargado de desarrollar la pasión por el ballet en Uruguay y de llevar el extenso repertorio de la danza clásica y contemporánea a todo tipo de públicos y con cierta regularidad. Con Bocca, el BNU ha visto crecer su proyección internacional y ha potenciado su labor educativa y de divulgación del repertorio.
El programa del Ballet Nacional del Uruguay–Sodre se abre con dos obras del coreógrafo venezolano Vicente Nebrada (1930-2002), Nuestros valses (1976) y Doble corchea (1984). Ambas constituyen una reinterpretación latinoamericana del neoclasicismo mediante la incorporación de los ritmos locales (música de Teresa Carreño para Nuestros valses) o con la reescritura en clave coreográfica universal de humor de la obra de Benjamín Britten Guía orquestal para la juventud. El eterno tema del amor de pareja está presente también en este espectáculo mediante la teatralidad, sugerencia dramática y planteamiento poético de Gustav Mahler en Adagietto (1971), de Óscar Arraiz. Como broche final de este homenaje, la coreógrafa argentina Ana María Stekelman (1944) estrena Tango & candombe (2011), con una visión de pleno siglo XXI y un desenfadado lenguaje contemporáneo.
El Guateque con The Harlettes
La voces cristalinas de los grupos de chicas de los sesenta, el soul más efervescente y el espíritu del ye-yé inglés, francés y español inspiran y dan luz y color al Guateque de despedida de Terral, que se celebrará el sábado en el Teatro Echegaray (20.00 horas). Pura década prodigiosa para obligarnos a bailar, aunque las tres cantantes de The Harlettes también repasaran algún himno retro de los ochenta, como ese “Yo tenía un novio que tocaba en un conjunto beat” con el que Rubí y los Casinos lograron un petardazo que aún se escucha en todo ‘party’ que se precie. Con las butacas del Echegaray replegadas, el público tendrá la oportunidad de tomar una cerveza, mover el esqueleto y admirar a las animadoras de la fiesta.
En el escenario, Gema Lamela, Desiré Alonso y Sara Galvín, el trío vocal de The Harlettes, cantarán en directo en español, francés e inglés; en sendas plataformas, sus dos bailarinas contonearán sus minifaldas, y en la pista, los espectadores podrán mover sus caderas al tiempo que escuchan los grandes éxitos de las Supremes, las Ronettes, las cantantes francesas o italianas (como una primeriza Raffaella Carrà) o los grupos españoles de la época.
Con este proyecto que une voz y baile y que se interna por los vericuetos del pop de los tiempos de los Beatles y los Stones, la compañía malagueña Geikoespectáculos se aleja unas millas del swing en el que es experta, aunque conserva el pulso soul que también le caracteriza. El Echegaray estará diáfano, como si fuera una ‘disco’ improvisada abierta para todos, habrá un clima ‘vintage’ y lleno de ritmos ‘modernos’, y se espera que el público venga ataviado al estilo retro, por lo que serán bienvenidas las camisas de picos, los vestidos entallados, los pantalones de campana y toda la parafernalia sesentera que se pueda llevar. |