La ortiga es una hierba perenne, que puede alcanzar los 120 cm. de altura y es de la familia de las urticáceas, se forman con tallo erectos de formación muy ramificados, los palillos que forman sus ramas, son rectangulares, de hoja lanceadas, con sus filos pronunciadamente dentados luciendo un verde muy frondoso, para favorecer su identificación, son como pueden observar en la foto adjunta, tanto las hojas como los tallos, están cubiertos por unas minis púas o pelos, conocidos como urticantes. Sus flores aparecen sobre las asilas de las hojas, las que formando racimos, esta planta son unisexuales, siendo las femeninas más alargadas que las masculinas, estas ultimas son casi inflorescencias, por lo que también son más cortas que las femeninas; esta planta crece en estado silvestre, aunque también responde muy bien cuando es cultivada, con miras de aprovechamiento científico en el campo de la medicina o consumida en infusiones, por lo que también es una excelente verdura comestible, siempre que se haga cocinada como si fuese, espinaca, alcachofa u otras hortalizas.
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Sus hojas se recolectan, con fines medicinales las que se han de poner a secar en lugares secos, asombrados y con buena ventilación, para que no se deprecie el contenido de sus propiedades.
Sus principales contenidos activos son, los taninos, ácido orgánico, clorofila, vitamina A y C., y sales minerales, de los cuales ofrecen un gran reparto en la medicina, como podré comentar a continuación.
Es un gran estimulante del aparato digestivo, antidiarreico, presta una gran protección del hígado, es muy buena para la fusión biliar, y favorable para el estomago a la hora de efectuar la digestión, estimula la evacuación de los intestinos, y al mismo tiempo, puede combatir la diarrea, es un buen regulador de la circulación sanguínea, o la miopía, por lo que es un buen laxante, si se ingiere en infusión varias veces al día y siempre se ha de llevar ha cabo antes de las comidas.
Pero como siempre mi opinión es que no se haga uso de las ortigas si no es bajo el consejo de una persona experta en nutrición y medicina natural, que es a lo que siempre me refiero a la hora de comunicarles algunas de las curiosidades de a naturaleza.
Con esta planta se ha de gastar mucho cuidado, al contacto, porque sus minis púas son muy molestas al tacto, pero también porque hay personas que pueden sufrir ciertas alergias al conjunto de las propiedades de las mencionadas ortigas. Yo recuerdo en mi juventud, cuando criábamos los pavos estos eran muy reacios a la hora de comer, pero les poníamos ortigas tiernas, a las que al comerlas les despertaban el apetito y entonces toda la comida les parecía poca.
Gracias por su visita.- les saluda atentamente, Francisco Solano Ríos |