Estoy de acuerdo con usted, en que "seres resentidos y frustrados, han existido siempre y constituyen lacras execrables en cualquier sociedad. Afortunadamente en Alhaurín de la Torre no abundan estos tipos repugnantes. Salvo excepciones". Tiene que ser frustrante estar resentido, lacrado y execrado ¿verdad, Cestino? De eso debe de saber usted mucho, puesto que lo afirma. Yo la verdad es que no sabría decirle. Y respecto a su frase: "No sé por qué me viene a la memoria aquello de “el ladrón cree que todos son de su misma condición”, me viene otra -tampoco sé por qué- que dice "dime de qué presumes y te diré de qué adoleces".
Señor Cestino: argumentar que "no he tirado la toalla ante el grave problema que padece Alhaurín de la Torre, pero pienso que tanta reiteración sobre el tema canteras provoca hastío en buena parte de la población" es un argumento que contra-argumenta su argumentación. Usted como ecologista es un luchador y debería defender sus ideas con más fuerza si cabe para contrarrestar con su impulso el hastío del común de la población menos sensibilizada y comprometida. Si ustedes no defienden la ecología, apaga y vámonos. Halitosis, señor Cestino. Halitosis.
Yo sí pienso que usted ha tirado la toalla. Lo que no sé es por qué. Y estaría encantado de que me lo explicase. Si le apetece, claro, y si su cuerpo y su mente tienen el valor de hablar con un retrógrado como yo, "venido de las cavernas más oscuras de la Prensa General del Movimiento" como usted afirma. Jopé, qué frase. ¡Cómo son los seres resentidos y frustrados, señor Cestino! ¡Cómo son de lacrados y execrables!
No me voy a extender mucho porque no insulta quien quiere sino quien puede y usted no da para más. Usted afirma que sus reuniones con el Ayuntamiento eran meramente informativas. Debo decirle que no conocía yo su respuesta del día 7-2-2006 a don Jervasio Hernández-Hurtado puesto que en esas fechas tuve un rechazo del riñón trasplantado que me desconectó un poco del tema. Si no, no hubiera preguntado nada, vista su insolente e insulsa respuesta.
Por cierto, mala puñalada su comentario sobre mi riñón trasplantado, Cestino. Mala puñalada. ¡Y quiere darnos clases de estima a la condición humana! No me ha gustado que confunda el tocino con la velocidad y mezcle las churras con las merinas. Como oceanógrafo le creía más sensible y cuidadoso con las burradas que se dicen. Halitosis, Cestino, halitosis.
Usted me aburre. Su historia me aburre. Y sus reuniones "informativas" son tan creíbles como las de Otegui, en las que nunca se negocia nada. Me alegraría que sus declaraciones fueran verdaderas, y ni usted ni su grupo estuvieran en dicha Fundación. Pero algún día se conocerá el contenido de las reuniones "informativas". Si me tengo que tragar el sapo, me lo tragaré. Lo digo siempre. Pero como haya habido algo más que información, sus parámetros de execrabilidad tendrá que cambiarlos y le pondremos un lacre en la frente... por mentiroso. Estoy seguro de que no ocurrirá. ¿No? Por cierto: Yo también le aprecio.
Juan Carlos Sanz de Ayala |