- ¿Dónde está el trabajo que promulga la Constitución Española?
- ¿Dónde están las viviendas dignas asequibles que promulga la Constitución?
- ¿Dónde está la remuneración justa del trabajador que promulga la Constitución?
- ¿Dónde están los poderes públicos para impedir la especulación que promulga la Constitución?
Stephane Hessel lo dice en su libro ¡INDIGNAOS! (Editorial Destino, 5 E). El español José Luís San Pedro escribe el prólogo de ese libro o panfleto, y dice: Que los financieros apenas han soportado las consecuencias de sus desafueros, culpables indiscutibles de la crisis, han salvado ya el bache y prosiguen con sus vidas como siempre; en cambio sus víctimas no han recuperado el trabajo ni sus ingresos.
¡INDIGNAOS! Les dice Hessel a los jóvenes, y lo repite San Pedro, porque de la indignación nace la voluntad de compromiso con la historia. De la indignación nació la Resistencia contra el nazismo y de la indignación tiene que salir hoy la resistencia contra la dictadura de los mercados.
La ciudadanía ya está harta de ver el mangoneo de cierta clase política, está harta del bipartidismo que llevan imputados en sus listas electorales, hartos de ver que los jueces son elegidos por los partidos políticos para presidir los diferentes tribunales de justicia ¿Dónde está la división de poderes? ¿Dónde está la justicia ciega?.
¡¡VERDADERA DEMOCRACIA YA!! Este novedoso e inesperado movimiento ciudadano del 15-M, se ha indignado, y exige una sociedad nueva en la que se defienda la dignidad frente a los intereses económicos, una verdadera democracia de la que los españoles todavía no han disfrutado.
Primero se indignaron los jóvenes de los países árabes ante el despotismo de los sátrapas que les dirigen; y ahora se indignan los jóvenes españoles a los que calificaron de “generación perdida”, perdidos por culpa de una sociedad oprimida por el feudalismo que los esclaviza con hipotecas de por vida, y, que ahora sin trabajo les arrebatan la vivienda; pero no queda la deuda saldada, no, aún sin vivienda deberán pagar aunque residan debajo de un puente. Verdaderamente indigno y cruel.
¡VERDADERA DEMOCRACIA YA! Para que la prensa sea independiente, para que la justicia sea independiente, para que se evite el mobbing de los trabajadores brillantes; para que el poder del dinero, como dice Hessel, no sea tan insolente y tan egoísta como hoy día; para que los Sindicatos defienda al obrero y no a la patronal. ¿Dónde está el control sindical de los ERES calamitosos de donde sacan una buena tajada?.
La minoría activa se ha levantado, como dice Hessel, y esa levadura hará que se levante la masa.
¡VERDADERA DEMOCRACIA YA! Para que haya más y mejor educación y no un cambio continuo y partidista del modelo educativo; para que una pensión permita a los trabajadores viejos terminar dignamente su vida, para no perder los logros sociales que tantos años de lucha han costado.
Concluye Hessel diciendo: En la noción de exasperación, hay que entender la violencia como una lamentable conclusión de situaciones inaceptables para aquellos que las sufren. La exasperación es la negación de la esperanza. A lo que añade: La no-violencia es la forma más segura de no correr el riesgo de perpetuar la propia violencia y el camino que debemos seguir.
La amenaza de la barbarie fascista no ha desaparecido por completo, y nuestra cólera contra la injusticia permanece intacta. Por eso Hessel hace un llamamiento a “una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no proponen horizonte para nuestra juventud más que el consumismo de masas, el desprecio de los más débiles y de la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos contra todos”.
Juan José Mestanza García
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