Los cuentos nos llevan a mundos irreales y de fantasía que satisfacen y enriquecen la vida interior de nuestros niñ@s, pues se desarrollan en el mismo plano psicológico y emocional en el que ellos se encuentran. Estimulan su imaginación, potencian su intelecto y clarifican sus emociones, los ayudan a reconocer sus conflictos y les sugiere soluciones a los problemas o dificultades que les inquietan. El cuento es un relato de hechos extraordinarios e imaginarios, sencillos, con una finalidad moral o recreativa que estimula la imaginación, despierta la curiosidad, potencia el intelecto y clarifica las emociones; en definitiva, ayuda a los niñ@s a reconocer sus conflictos y les sugiere soluciones a los problemas o dificultades que les inquietan. |
Si el cuento es narrado, se genera comunicación, porque se utilizan recursos expresivos, mímicos y de interactividad. A través del cuento, todo lo que el niñ@ conoce cobra vida y actúa de forma mágica, irreal e, incluso, absurda, llenando su universo de matices enriquecedores. El poder de la palabra, la posibilidad de interactuar con los personajes y ayudarlos a alcanzar sus metas, les confiere una magia y un sabor indescriptibles.
Los cuentos ponen en juego todos los ámbitos de desarrollo de los niños/as: el psicomotor, el afectivo, el cognitivo, el lingüístico, el social… La mayoría de los profesionales de la educación ponen de manifiesto el valor de los cuentos en el desarrollo psicológico de los niños y niñas. Se puede afirmar que los cuentos tienen un gran valor educativo por todos los recursos que ofrecen:
Liberan tensiones Potencian el desarrollo afectivo y social Identifican emociones como el miedo, los celos, las frustraciones, los deseos... Desarrollan la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Desarrollan sentimientos de seguridad, de confianza, de ser capaz, colaborando en la formación de una estima positiva de sí mismo. Favorecen la adquisición y el desarrollo del lenguaje enriqueciendo y ampliando el vocabulario de los niños, al tiempo que proporcionan modelos expresivos nuevos y originales así como la expresión y la fluidez verbal. Despiertan el gusto por los textos escritos y posibilitan el desarrollo de una actitud positiva hacia la lectura. Estimulan la observación, la atención, la memoria, la estructura temporal, la imaginación, la curiosidad y la fantasía, tan necesarias para descubrir el mundo y desarrollarse en él. Favorecen la capacidad de representación mental o simbólica. Contribuyen a comprender e ir interiorizando formas de convivencia, valores y normas. Desarrollan el gusto estético, el sentido poético y la discriminación auditiva.
Nuestros hijos pueden disfrutar de todas estas ventajas. La Ludoteca Tangram, en la calle Real, nº 6 (frente a la biblioteca), organiza cuentacuentos todos los viernes a las 6 de la tarde y sábados a las 12 del mediodía. Los niños participan en todo momento de las aventuras de los personajes: van en barco, luchan contra los tiburones, bailan la danza para no tener miedo, le explican al protagonista cómo hay que actuar, le ayudan... Se relacionan además con otros niños diferentes de su entorno habitual.
Para más información, puedes llamar al 952 42 64 82, en horario de tarde, al 629 77 31 04 o entrar en http://www.mundotangram.blogspot.com/ |