Digo esto, por que no sé si conocen ustedes que el ilustre y respetable ayuntamiento de Torremolinos ha instado por unanimidad plenaria al ayuntamiento de nuestra ciudad a devolverle los papeles que sobre tal obran en el Archivo Municipal Malacitano, que para aquellos que no tengan el gusto de saberlo se encuentra en el número 23 de nuestra Alameda Principal.
La propuesta es obra, no del espíritu santo, sino del grupo municipal socialista en plena concordancia a los postulados federales que nuestra organización defiende a nivel estatal desde que formaron gobierno con zp a la cabeza.
Por tanto, a ella no hay nada que objetar. Entre otras cosas, porque equivocados o no son coherentes y amén de eso, porque si sufrieron el calvario de leerme saben perfectamente mi parecer ante tal hecho porque así lo expresé.
El meollo de la historia, dicho coloquialmente, viene en que el aladid y paladín de la independencia torremolinense, Fernández Montes, del PP, lo ampara y apoya al igual que su colega malagueño Francisco de la Torre Prados.
Como siempre es bueno tener memoria histórica, aunque algunos digan que eso sólo revive el pasado, y cabría formularse la siguiente pregunta:
¿No es esa formación, la del Señor Montes y de la Torre, la que defiende la unidad del archivo de Salamanca ante la petición de papeles de la Generalitat?
¿No fue el PP nacional el que sacó sus huestes a las calles salmantinas en pro de los cacareados y susodichos documentos contemporáneos?
¿Acaso el PP malagueño y torremolinense es la oveja negra, la nota discordante en una formación política, donde al igual que en todas prima la disciplina férrea, pura y dura?
¿O acaso es que nuevamente la hermosa historia, la siempre apasionante y bella excusa para pasear en los fascinantes anales del pasado de nuestro mundo, vuelve a ser la amante a la que se acude cuando interesa?
Todo lo expresado no es más que un nuevo ejercicio de cinismo de nuestra clientela político-funcionaria en una comunidad autónoma en donde por cierto, se excava si lo paga un promotor privado.
¿Qué historia, camarada lector, vamos a dejar?, ¿qué mundo cultural vamos a construir?
Puede que algún día nos lo echen en cara. Mientras, algunos locos imbéciles, seguiremos luchando para que el futuro sepa a cultura, a legado y anales. Seguiremos luchando para que la historia tenga futuro y no pasado. |