Crítica: Tercera película que entra a concurso en la Sección Oficial del Festival de Cine Español de Málaga, en el que su director Max Lemcke (Casual Day) nos propone una cinta de denuncia social sobre un fenómeno que con demasiada frecuencia ha ocurrido y que sigue ocurriendo en nuestro país, y que es el de la especulación urbanística, y como promotores se han largado con el dinero de los pequeños compradores, dejándoles sin dinero y sin vivienda.
La pareja protagonista, interpretada fenomenalmente por Fernando Tejero y Malena Alterio, nos retratan la caída a los infiernos de la pareja en su lucha contra el poder, mostrándonos lo indefensos que se encuentran ante un sistema que no les apoya y les pone toda las trabas posibles, y cuya única salida posible es acudir a la violencia.
La película destaca en exaltar los momentos emotivos que sufren los protagonistas, salpicada por pequeños golpes de humor, que hacen si no aumentar dicha emotividad. También me recuerda a la película El pisito de Luis García Berlanga, mucho más crítica con el régimen a pesar de la censura, y que por ello, me parece que la historia carece de un poco más de crítica sobre los poderes fácticos y políticos que han originado este fenómeno en nuestro.
Respecto del elenco de actores, subrayar la perfecta química entre los protagonistas que hacen nos identifiquemos totalmente con la historia.
Por último, decir que la película es totalmente recomendable y que nos hace reflexionar sobre el fenómeno antes mencionado, sin caer en el panfleto político.
Mundo Minúsculo Crítica de cine: Cinco metros cuadrados Por David Ruiz |