Este verano iban tres adolescentes (dos chicas y un chico) por la calle, se les acercan dos chicas," con la buena educación que hoy en día suelen tener algunos adolescentes", sin motivo aparente empiezan a provocar a los primeros, estos pertenecientes a familias, educadas y respetuosas, de las que quedan pocas, las invitan a que las dejen en paz, esto provoca en las segundas un envalentonamiento aún mayor, de forma que una de ellas (16 años) agrede con patadas a otra de la misma edad. Cuando la agredida vuelve a casa y le cuenta a su madre lo sucedido, esta viendo los moratones ocasionados por la agresión, la traslada a urgencias para que conste y le emitan un parte de lesiones.
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A la mañana siguiente la madre de la agredida se persona en el Instituto (no voy a dar nombres, bastante vergonzoso es ya) ve a la agresora y le llama la atención, esta empieza a insultar y a gritar a la Sra. varios profesores, el jefe de estudios e incluso el bedel, son testigos de los sucedido, el mismo jefe de estudios tiene que llamar al orden a la adolescente, haciendole ver que es una Sra. y la respete, mandandola hacia su clase, haciendole saber que la adolescente es un poco "inquieta" . Ante tal actitud la madre de la agredida se persona en la G.C. y pone una denuncia por la agresión recibida por su hija, presentando el parte de lesiones. Todo hubiera sido más facil y sencillo si la madre de la agresora, hubiese descolgado el teléfono y se hubiese disculpado por lo sucedido, pero de tal palo tal hastilla.
La buena Sra., madre de la agresora, no contenta con la actitud de su hija, en las dos ocasiones, anteriormente narradas y posteriormente a ellas, se persona en el cuartelillo de la G.C., sin ser testigo y sin tener pruebas de nada y denuncia a la madre de la agredida acusandola de zarandear a su hija. El juicio de las adolescentes, va por otros caminos, el Tribunal de Menores. El de las madres, sale ahora. La madre de la agredida, denunciada por la madre de la agresora, se persona en el Instituto, solicitando como testigos, a los profesores, Jefe de estudios y bedel, solo para que testifiquen la verdad de lo que sucedío.
Los testigos basandose en sus principios aplicaron la LEY DE LA AMNESIA, no recuerdan nadan de la sucedido. ¡Vergonzoso! ¿que principios pueden enseñar estos profesores a sus alumnos? ¿que juventud están preparando para el día de mañana? Después se quejan, tienen depresiones, tienen miedos, no me extraña, con estos comportamientos, pensemos por un momento, uno de estos adoslescentes, puede tener un hermano algo mayor, ve el comportamiento de los profesores, se le cruza los cables, se toma la justicia por su mano (situación que rechazo, pero que podría suceder) los profesores saldrían a la palestra a protestar, a llorar, han sido agredidos, ¡ que horror! ¡cierto ! pero vuestro comportamiento es cobarde y contra cualquier principio de solidaridad, estabais delante lo visteis y vuestra obligación es decir la verdad y testificar ¡cobardes sin principios! no mereceis ejercer esta profesión, dejar el puesto a personas más íntegras que formén una juventud mejor. Afortunadamente no todos los profesores son iguales.
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