No estoy de acuerdo con la denuncia DINERARIA contra el Ayuntamiento y lo digo abiertamente. En contra y a sabiendas, lo siento, de mis compañeros de la PDSS que llevan años trabajando, no como yo que soy un advenedizo. Pero por ello, quizás por advenedizo, todavía puedo ver el tema de las canteras desde una perspectiva alejada que me ayuda a ser más objetivo. Y no alcanzo a vislumbrar este vericueto legal de la PDSS a través de su abogado, y mío, mi amigo Francisco Galán Palmero, con el que casi siempre comparto sus postulados, aunque esta vez pienso que la estrategia es equivocada y/o oculta intereses que no alcanzo a comprender.
Sé que quizás se pudieran pedir indemnizaciones al Ayuntamiento por negligencia, dejadez u omisión. Algunos podrían pensar que hasta por acción. Pero los malos, para el alhaurino de la calle, no son este Ayuntamiento, que no estaba cuando comenzaron a extraer, ni estarán supongo cuando planten los supuestos arbolitos. Por mucha acción y omisión de que sean culpables y muchos convenios supuestamente ilegales que firmen. Para castigarlos están las urnas en una democracia o los juzgados. Pero este Ayuntamiento y sus dineros son del pueblo, y atacando los dineros del Ayuntamiento se atacan los dineros del pueblo. Tus dineros y los míos. Y eso no es. No. Equivocación grave.
Se puede atacar políticamente a un partido que gobierna en mayoría absoluta y tratar si quieres de inhabilitar a algunos de sus componentes. Se puede atacar al alcalde, a don Bravo, a don Velasco, a quien haga falta. Ponerles a parir... Pero intentar pegarle un mordisco a las arcas municipales de TODOS los alhaurinos "para joder", supuestamente claro, a los políticos actualmente gobernantes es como pegarnos un mordisco... ¡a cada uno en nuestra propia pierna y mirar hacia otro lado para no gritar!. ¡Acabas pagándolo tú! Y es como una pescadilla que se muerde la cola: en el hipotético caso de que se ganara el pleito -cosas veredes, querido Sancho- cuantas más denuncias, más dinero a escotar por cada habitante de Alhaurín. Incluidos los que como Federico, el que esto escribe y otros cientos más, luchamos CONTRA las canteras: tendríamos que pagarnos a nosotros mismos un potosí. Conclusión: al final, tendríamos que poner dinero, como una de esas derramas de Juan Cuesta en "Aquí no hay quien viva" vía impuestos especiales o lo que fuere.
Estoy con Federico. Si se trata de COMERCIALIZAR la lucha contra las canteras, lo mejor hubiera sido denunciar a los que realmente han hecho el daño (sí, ya sé, con aquiescencia de los Poderes y bla, bla, bla) y que además, importante, TIENEN UN MONTÓN DE PASTA GANADA EN LAS CANTERAS ILEGALMENTE: LOS CANTEROS. En cuestión económica es a ELLOS contra los que hay que ir. Ayuntamiento viene de ajuntamiento. Y si no es así, me lo invento, porque me viene de perlas para mi razonamiento: si todos nosotros nos hemos "ajuntado" para vivir en este pueblo, no nos mordamos a nosotros mismos. Mordamos a los canteros, que, además de los áridos se han llevado nuestra guita. Denunciar al Ayuntamiento para que el Ayuntamiento INTENTE COBRAR A LOS CANTEROS puede ser una estrategia brillante. Retorcidilla, eso sí. Muy retorcidilla. Y quizás por ello yo no la veo. Mucho menos a un año vista de las Elecciones Municipales...
Sé que muchos de mis amigos y compañeros de la PDSS y fuera de ella me odiarán a partir de ahora, o no, y me dirán de todo, o tampoco. Lo asumo, como asumo los cabreos de mis compañeros de partido cuando les pateo los callos si se lo merecen. Yo también estoy expuesto a críticas y también las asumo. No hay por qué estar de acuerdo con lo que digo. Pero soy periodista y por principios dejé un estupendo trabajo muy bien remunerado. Y nada, ni siquiera la amistad o afiliación, me alejará un ápice de la verdad. Mi verdad, claro. Esa VERDAD que me hace libre cada día, sin tener que hincar la rodilla ante nadie. Compañeros de la PDSS: sigamos luchando por nuestra Sierra, pero no comercialicemos con ella ni la utilicemos como arma partidista y excluyente. Denuncia si quieres. Estás en tu derecho. Pero antes, haz como yo: piensa. Juan Carlos. |