Contemplamos el cielo y decimos ¡Qué bello está esta noche! Y nos sentimos reconfortados, acompañados por esa red infinita de diamantes que nos invita a soñar, a estar en paz con uno mismo y el resto del mundo por un rato...
Y luego están las estrellas como techo inclemente del que nada posee, del desheredado de la vida, del desecho social hacia el que todos procuramos mirar hacia otro lado.
Lo impensable en este país está ocurriendo, la precaria clase media pierde su empleo y comienza a rodar y engrandecerse la bola de nieve por la ladera: pierde su casa, agota los subsidios y se desespera... Gente que hace unos años vivía bien, con sus vacaciones, la WII para el niño, la moto para la chica... ¿Cómo podían pensar siquiera en verse acudiendo a Servicios Sociales o a asociaciones como la mía buscando ayuda?
Nosotras nunca solemos hablar de esta labor que llevamos a cabo en la asociación. En primer lugar porque procuramos preservar el anonimato de las personas a las que proporcionamos ayuda. En segundo lugar, porque es un trabajo delicado que requiere muchas horas. (Comprobaciones, papeleo, carreras urgentes de aquí para allá, llamadas para intentar solucionar algunos problemas).
Se nos conoce más por las de la Copla… ¿Por qué no? Es un evento bonito que da oportunidades a chicas y chicos en el camino que han elegido… Sin embargo, poco se nos oirá proclamar el dinero gastado en ayudas directas a personas o familias que nos requieren.
Es una labor social discreta pero incansable. La crisis está haciendo estragos en lo que ya eran economías débiles y acaban en las últimas. ¿Cuánta gente ha perdido su casa por no poder pagar la hipoteca o el alquiler y están viviendo en casa de los abuelos y A COSTA DE LA MÍSERA PENSIÓN DE LOS ABUELOS?
Como todavía nadie ha logrado reproducir el milagro del pan y los peces, el desempleo, los escasísimos ingresos y la implacable e imparable subida de los precios hacen que para estas familias sea imposible poder subsistir.
Estos son los nuevos necesitados porque, desgraciadamente, pobres ha habido siempre; pero estas familias, antaño pudientes, ahora se ven en la tesitura de pedir por desesperación. Llegan con vergüenza. Servicios Sociales, Cáritas y asociaciones como la nuestra son su último clavo ardiendo.
No exagero. Mientras otros seguimos inmersos en un consumismo desmesurado, A NUESTRO LADO YA HAY GENTE PASANDO NECESIDADES. En silencio, ocultando su precaria situación como pueden. Puede ser algún vecino, algún familiar nuestro… Nos puede tocar a nosotros por el simple hecho de perder el trabajo y que ya todo se derrumbe…
Cada vez vienen casos distintos pidiendo más y más. Pidiendo ayuda, ayuda, ayuda...
Y no podemos permitir que una madre y su hija de apenas un año pase la noche en la calle, porque para ella el brillo de las estrellas le parecerá un lujo insultante, la hará sentir más indefensa y miserable y abrazará a su hija quizás pensando que no debió a traerla a este mundo amargo...
No Hollywood, entre tu mundo de "estrellas" no hay lugar para los desheredados de la Tierra.
*MARISA GARCÍA (vicepresidenta de AMAT- Asociación de Mujeres por Alhaurín de la Torre)
PD.- Gracias Iluminada, por llevar el peso de esta labor titánica. Habrá que arrimar el hombro porque vienen tiempos muy malos. Con cariño y admiración de tu Marisa. |