logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com

A la sombra

Cuentos y relatos globales. 13.02.11 

Cogí el marco que se escondía detrás de los demás. Lo limpié y lo coloqué en medio de la repisa, delante de todos. En la foto mi padre estaba feliz, tal vez fingía. Fue el último día que lo vi. Al posar me agarró del hombro con fuerza y me dolió. Mi madre estaba junto a él, separada por un hilo de aire, con una sonrisa jovial. Mi hermano Alfred, un año mayor que yo, estaba delante de mama y a mi lado. Ella le abrazaba rodeándole el pecho con sus brazos y pegando su mejilla a la de él. Mis ojos apuntan a la cámara, pero solo los veía a ellos. Me aparté de la repisa para abrir la ventana, elevé las persianas a media altura, “no abras tanto, va a entrar el polvo”, me pareció escuchar a mi madre veinte años atrás. El sol entró iluminando la estancia, me acerqué de nuevo a la foto para verla con más luz y me sorprendió comprobar que estaba llena de polvo, excepto un círculo que rodeaba la cara de Alfred.

El recuerdo del día en que me despedí de Alfred, me hizo temblar. Metí la mano en el bolsillo reaccionando al tacto frío del metal. Con la mirada fija en el cuadro me alejé andando de espaldas hasta llegar al pasillo. Justo a dos metros de distancia, me detuve, saqué el revolver y apunté. El sol me deslumbraba, bajé el arma y cerré un poco la persiana. Volví a colocarme y levanté con lentitud el revolver hasta tener la cara de mi hermano en el punto de mira, después di media vuelta apuntando hacia la puerta de la entrada.        
Miré el reloj, faltaba media hora, guardé el arma en el bolsillo, me acerqué a coger la foto. Unas motas de polvo habían caído en el rostro de Alfred. Al limpiarlas con un pañuelo, vi cómo se elevaban entre los rayos del sol. Me pareció ver a mi madre en una de ellas, “cierra la puerta, Alfred, cariño, siéntate a la mesa”, “hola, mama”, saludaba yo entrando a la cocina para darle un beso que ella nunca me devolvía. “ah eres tú, algún día desaparecerás como tu padre; eres igual que él”, me decía cuando llegaba antes que Alfred. Odiaba llegar antes. Ahora mi madre debía estar sentada en la butaca de la casa del pueblo, como todas las tardes, esperando a que llegase el hijo mayor, mientras yo trabajaba para pagarle sus medicinas. Ella me culpaba de su asma noche tras noche cuando se rendía a aceptar que Alfred no había venido a verla otro día más. “Las ventanas demasiado abiertas, demasiado polvo”.
El tiempo pasó rápido o los recuerdos quisieron traicionarme. Reaccioné al ruido de unas llaves, me situé en el pasillo, de cara a la puerta, metí la mano en el bolsillo y quité el seguro. La puerta se abrió y la corriente de aire trajo olor a tabaco. El mismo pelo castaño, tieso y corto de la foto. En realidad nos parecíamos. Nos parecíamos tanto que podíamos haber sido la misma persona. Alfred quedó inmóvil unos segundos intentando comprender la visión. “No te esperaba”, me dijo acercándose sonriente. Con los brazos estirados la distancia entre nosotros se redujo a nada cuando Alfred me abrazó como si yo existiese, como si fuese algo importante en su vida. Correspondí al abrazo y sentí ganas de llorar. No volví a meter la mano en el bolsillo.
Al día siguiente llegué al pueblo al despuntar el alba. Mi madre roncaba con la misma intensidad que chillaba de día. Metí ropa en una bolsa y dejé una nota en la butaca donde se sentaba a esperar a Alfred. “Tenías razón, soy como mi padre”. Y me fui.
Esta noticia ha recibido 2677 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

16020264
visitas desde nov. 1998