A pesar de lo que dicen los altos cargos la última medida adoptada para incorporar a la función pública unos 25.000 empleados de las empresas satélites de la Junta es un duro golpe a la defensa de los servicios públicos y a la igualdad de oportunidades para acceder al funcionariado y a los puestos de trabajo de las administraciones. Aunque se hayan buscado el aval de algunos sindicatos que ya nos tienen acostumbrados a ceder derechos a cambio de prebendas. Aquí en Alhaurín de la Torre podemos dar buena fe de ello. Pero de ahí a presentar al PP como la esperanza de regeneración democrática va un abismo. El PP, para los que tenemos ya una edad y un poco de memoria, no puede pretender convencernos de su encendido interés por Andalucía y por el funcionamiento democrático de las instituciones. Para los más jóvenes o de memoria más débil sólo hay que pensar en el gobierno del PP de los Alhaurines o de la más famosa Esperanza para comprender que la regeneración no puede venir del PP.
La regeneración democrática debe partir de la participación e involucración de los ciudadanos en la vida política, sindical…..y no dejar en manos de los “profesionales” y sus séquitos los asuntos públicos. No basta con quejarnos de la corrupción generalizada, hay que actuar y exigir un cambio en la Justicia, en las leyes y en los comportamientos de nuestros representantes. No podemos pensar que si el PSOE lo hace mal hay que votar al PP. No es la solución Existe vida después del bipartidismo.
Encarna Ruiz |