 La asociación amigos proyecto hombre de Alhaurín de la torre agradece a todo el pueblo la participación masiva que ha tenido el musical La Fuerza del Destino. Vamos a poner íntegro el manifiesto que se leyó el sábado último día de representación. Nuestra asociación se creó para ayudar a construir una sociedad sin drogas ni adicciones, más justa y más solidaria. La asociación Amigos Proyecto Hombre se mueve por nuestro pueblo Alhaurín de la Torre. Como todos los pueblos, suponemos, hay personas que da parte de su tiempo en trabajar para otras que en esos momentos necesitan de ellas, y esas son precisamente a las que hoy les vamos a decir “ "El agradecimiento es la memoria del corazón” por eso, jamás olvidaremos el trabajo realizado por aquellos que nos han tendido una mano y en especial a todos estos chicos-as que han dedicado tantas horas de su tiempo y a todas las personas que han tenido la suerte de disfrutar del musical en estos tres días.
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Sepan que son estos gestos los que consiguen que personas que están haciendo el programa, ya sea Acogida, Comunidad o Reinserción, han dejado de sentirse menos solos, que sus miedos son más llevaderos, que en momentos de oscuridad siempre hay una luz y esa luz se enciende cuando perciben que personas desconocidas que por una razón u otra desean ayudarles en esa etapa tan difícil y a la misma vez maravillosa, al saber que sus vidas tendrán otro sentido cuando terminen el programa. Y no olvidemos que: La solidaridad no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos- Juan Pablo II.
Muchísimas gracias Asociación Amigos Proyecto Hombre de Alhaurín de la Torre
La comunidad terapéutica de Algarrobo también quiso dejarle un mensaje a los chicos-as del musical y fue el siguiente:
En los tiempos que corren es difícil encontrar personas que se comprometan sin pedir nada a cambio. Muchas personas ponen excusas, pretextos para encubrir la falta de sensibilidad a todo lo que no sean sus propios asuntos. Vivimos tiempos difíciles, tiempos del “sálvese quien pueda”. Nadie hace nada por nadie. ¿Nadie? No hace mucho tuvimos la ocasión de conocer a unos jóvenes que constituían una de las gloriosas excepciones a esta regla. Acudimos a vuestra representación todos nosotros y quedamos fascinados. Os recibimos en nuestra casa, la Comunidad Terapéutica, y nos ganasteis a fuerza de encanto y cercanía. Todos os mirábamos con admiración.
Para los chicos de la comunidad Terapéutica, con toda su sangrante y dolorosa historia, habéis supuesto una conmoción, una prueba viva de que en el mundo hay buenas personas y que aún hay lugar para la esperanza. “¿Por qué no busqué personas así?” fue la pregunta que anidó en más de un corazón al mismo tiempo que crecía la ilusión de poder tener algún día amigos como vosotros, que den, que se entreguen, que irrumpan como un soplo de aire fresco allá por donde vayan y por supuesto, la ilusión de ser como vosotros. Desde que os conocemos, nuestra comunidad es vuestra casa. Sois una inspiración.
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