Quien en estos días navideños ha sufrido, por ahora, la manipulación más soez como excusa para recibir la orden del expulsión del PSOE y a su vez la pérdida del puesto de trabajo, en una praxis de confusión entre partido y administración pública que raya en el sicilianismo más berlusconiano, me parece de un descaro atroz que se arrogue Leire Pajín ser ejemplo de democracia interna y de promover el respeto estatutario para que los socialistas tuviéramos primarias más allá de los escasos lugares donde el aparato no pudo controlar, reprimir o expulsar a la militancia, como Madrid u otros municipios contados.
La democracia es una asignatura pendiente en el normal funcionamiento de los partidos políticos españoles, y en el caso del PSOE peor, puesto que está en sus normas, y ese menosprecio que significa a la participación de la militancia lo mismo le puede llevar ya a prohibir las primarias que eliminar la socialdemocracia de su proyecto político sin necesidad de celebrar un Congreso Extraordinario.
Por ello, hago público en estos momentos para que se vea retratada, la última carta (LEER ANEXO) que le dirigí a quien el pasado 6 de septiembre a quien Leire Pajín -entonces secretaria de organización socialista, hoy ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social- el día 6 de septiembre designó para recibirme en Ferraz, sede Federal del PSOE, y que después de más de un mes intentando saber qué respuesta me daba a la petición de primarias en Málaga, y sin contestarme a mis tres cartas anteriormente remitidas (13, 20 y 29 de septiembre), me dice el 7 de octubre (cuatro días después de celebrarse las votaciones de primarias) que deje de escribirle que él es un mero trabajador del PSOE y que estaba muy molesto que comentara esas cartas sin respuestas en la Red, como si se tratara de alguien que aquella misma mañana del 6 pasaba por Feraz para arreglar los ascensores, por cierto que llevan sin subir en las encuestas demasiado tiempo.
No tiene desaprovecho su contenido y denota claramente una esquizofrenia política perversa que también empieza a instalarse en el PSOE con demasiada frecuencia y que agudiza ese abismo existente entre la política que viene practicando y la ciudadanía socialista desconcertada, y que asimismo denuncia también cada encuesta electoral que se hace pública.
ANEXO:
Subject: contestación Date: Thu, 7 Oct 2010 14:02:44 +0200 From: XXXXXXX To: Ignacio Trillo
A la atención de Ignacio Trillo Huertas
Estimado Ignacio:
En relación a los últimos escritos y comentarios que vengo leyendo, quería aclararte que en lo que a mí me concierne, mi responsabilidad era la de recepcionar y registrar tu escrito, algo que cumplí absolutamente.
En lo que se refiere al resto de tus demandas, yo soy un trabajador del PSOE, que no puedo responderte a lo que planteas porque excede las competencias de mi puesto de trabajo.
En consecuencia, y por lo expuesto, te ruego dejes de utilizar mi nombre en la Red y que soluciones tus problemas de la forma adecuada y siguiendo los cauces normativos y estatutarios, que, como militante, sin duda conoces.
Sin otro particular, recibe un cordial saludo
XXXXXXXX
Carta, a la que le contesté lo siguiente sin ya obtener respuesta alguna:
From: Ignacio Trillo To: XXXXX Subject: Respuesta a tu "contestación" Date: Sun, 17 Oct 2010 14:47:40 +0200
XXXXXXX Málaga, 17 de octubre 2010
Secretaría de Organización J. Ignacio Trillo Huertas
Comité Federal del PSOE Militante del PSOE
C/ Ferraz 70 Agrupación Distrito Este, El Palo
28008 Madrid 29018 Málaga
Estimado compañero XXXXX: Mi formalidad de entender las cosas no me permiten no contestar una comunicación, como a todas las que recibo, y en tu caso con más motivo, teniendo en cuenta la cuestión crucial que estamos tratando.
Con todo el respeto, espero que entiendas la tristeza, cuando no indignación -por eso he retrasado en unos días la respuesta para producirla en frío- que me produce que después de mi estancia en Ferraz, el pasado seis de septiembre, y tras tres cartas que te he remitido, me respondas, a estas alturas, un mes y un día más tarde, no atendiendo ningún apartado de mi escrito sobre las peticiones cursadas, ni tan siquiera para darme el número del registro de mi solicitud presentada, cosa que te comprometiste efectuar para el día siguiente de mi estancia en esa sede Federal.
En cambio, sí te permites y además según he podido entender claramente, con cierto reproche, recomendarme "solucionar los problemas de la forma adecuada y siguiendo los cauces normativos y estatutarios", esos mismos que precisamente se me ningunean, y como muestra baste esta correspondencia contigo donde no se me da traslado a cuanto solicito, relacionado con: propuestas, medidas, informes, actas, composición de órganos, acuerdos resoluciones..., hecho que no solo se producen de tu parte sino negados, a su vez, y de forma sistemática, por la ejecutiva de Málaga, por la de Andalucía, incluida la Comisión de Ética, y ahora por la Federal. Por tanto, el que se me diga que utilice el cauce interno, recogido en las normas y en los Estatutos, para solucionar un problema o para presentar una petición, alegación o recurso, puede tintinear a broma pesada.
Me explico en relación con ese ninguneo, del que eres privilegiado testigo y actor por la Secretaría de Organización del Federal:
1. - El pasado día 6 de septiembre no fui a Ferraz a entrevistarme con ningún trabajador del PSOE ni de esa sede. En este sentido, cuando los de seguridad de la entrada me preguntaron por el motivo de la visita, les dije muy claramente que el objeto era poderme ver con la secretaria de organización, la compañera Leire Pajín, y cuando muy atentamente me dijeron que estaba en la Comisión Ejecutiva Federal requerí el encuentro con el compañero David Del Campo, segundo de a bordo, según me dijeron, y con ese motivo me hicieron pasar y así lo comunicaron por teléfono a la Secretaría de Organización encontrándome presente.
A continuación, estimado XXXXX, te recuerdo que fuiste tú el que hizo acto de presencia ante mi, y excusaste el que no me recibiera ninguno de los dos por la situación especial de aquella mañana. Según me dijiste, la compañera Leire Pajín se encontraba en la Comisión referida y el compañero David, entrando y saliendo con los informes que le eran requeridos de la citada reunión Federal, pero que tú les informarías de mis peticiones puntualmente y que harías lo posible para solucionar lo que pudieras. No obstante, me extrañó que vinieras preparado con el tampón del partido y la cajita de la tinta en tus manos, ya que yo, hasta ese momento, no había anunciado que iba a presentar escrito alguno, ni lo llevaba externamente, pero se nota tu experiencia y profesionalidad al no ser el primer caso al que habrás asistido de similares características.
2. - A la vista de tu predisposición positiva, que yo me creí, y en tanto que en todo momento consideré que estabas allí en calidad de delegado por la secretaría de organización, bien por la compañera Leire Pajín, o del segundo de a bordo, el compañero David del Campo; durante más de media hora, para que así lo trasladaras, te estuve narrando cronológicamente la serie de hechos irregulares que venían sucediéndose en Málaga en el proceso de elección de la candidatura para la alcaldía de la capital, sin que en ningún momento me cortaras para decirme que lo tuyo era simplemente recoger un escrito si lo iba a entregar, y que eras un mero y modesto trabajador de oficina o conserje; como que pasabas por allí.
Fue al final de la larga conversación en detalles, cuando procedí a entregarte el escrito que llevaba pero dentro del bolso que portaba, manifestándote a la vez que si no había quedado claro cuanto te había expuesto oralmente no tendría inconveniente en quedarme ese día allí en la sede hasta bien tarde, al objeto de satisfacer mi deseo de entrevistarme con la compañera Leire Pajín por cuanto no tenía cerrado el horario del billete del AVE de regreso a Málaga. A lo que me comentaste que ese día, inclusive la tarde noche, iba a ser imposible por la agenda de la compañera Pajín pero que trasladarías cuanto te había manifestado.
Al final, después de deparar en otras conversaciones más relajantes, plenas de anécdotas, que en nada tenían que ver con el objetivo de la vista, como por ejemplo sobre el cuidado que hay que tener cuando a alguien le roban documentos personales, procediste a sellar el escrito que te presenté en el que solicitaba poderme defender del atropello a mis derechos y a los de la militancia de Málaga por parte de dirigentes del PSOE-A y del provincial de Málaga.
Tras tu colocación del sello, al solicitarte que le pusieras número de registro al escrito, fuiste tú quien me pidió mi email para hacérmelo llegar al día siguiente, ya que, según me comentaste, era imposible saber en ese momento el orden de escritos que habrían llegado, ya que todo el jaleo estaba volcado como prioritario en atender la reunión del Federal que se estaba celebrando. Además, te di mi número de móvil para que, siendo imposible reunirme con la compañera Leire Pajín, me pudiera llamar y darme sus impresiones del contenido del escrito de petición y de cuento tú le hubieras puesto en conocimiento. Llamada, por cierto, que nunca recibí. Todo ello en compañía y siempre teniendo como testigo al compañero del partido de Málaga que me acompañaba.
Asimismo, me diste tu email como señal de garantía de que así lo llevarías al efecto. Por todo ello salí con cierta satisfacción de Ferraz. Todo lo contrario hubiera ocurrido si entiendo que mi presencia en la sede sólo había servido para presentar un escrito a un trabajador de la sede Federal, algo que como te puedes imaginar podría haberlo hecho cualquiera en mi nombre sin necesidad de desplazarme a Madrid y perder un día de trabajo.
3. – Por eso, permíteme que te muestre de nuevo mi perplejidad ante tu respuesta, que desde luego nada tiene de contestaciones a cuando solicité, y admíteme que ahora me entre la duda, además, ya que ni la compañera Leire Pajín ni ningún otro dirigente federal, andaluz o de Málaga me ha llamado, que hasta pudiste llegar a hacer oídos sordos a cuanto te comuniqué, hecho que me cuesta creer. Y también me interrogo si mi escrito ha llegado, tal como estaba dirigido, a manos de nuestro Secretario General, el compañero José Luis Rodríguez Zapatero, de nuestro Presidente, el compañero Manuel Chaves o al/a Presidente/a de la Comisión Federal de Listas; a la compañera Leire Pajín tengo por descontado que me imagino que sí.
Entiendo, no obstante, que este escrito que me haces llegar, al fin, este 5 de octubre, tras tu no respuesta a los dos anteriores, viene motivado a que puse en tu conocimiento, en mi última respuesta del 29 de septiembre, que se ha abierto un procedimiento judicial en los juzgados de Málaga y que pondría en conocimiento de mi abogado toda esa prolija correspondencia habida contigo, por si este profesional de la abogacía consideraba plantear una adenda, ante esa nueva vulneración a mi derecho a la información, en el expediente judicial que ha sido admitido y citadas las partes por la fiscalía.
4. - Por todo lo anterior, entenderás, que no me crea la consideración que expresas de ser un mero trabajador, y me imagino que sin embargo militante socialista. Que bien sabes que en este asunto se está dilucidando el interés público que representa la política del partido en el municipio donde vivo, en este caso concreto relacionado con la candidatura socialista a la alcaldía de Málaga a las próximas elecciones, hecho nada baladí. Y hasta que no entré en Ferraz, no había tenido el placer de conocerte, por lo que al recibirme excusando a la compañera Leire Pajín -no como ese trabajador anónimo que ahora explicitas- claro que, en ese preciso momento me lo creí, que venías de parte de ella o del compañero David del Campo: ¿delega la compañera Leire Pajin o el compañero David del Campo en meros trabajadores no cualificados la atención sobre lo que va a plantear un aspirante a una alcaldía que representa en población la sexta en importancia a nivel nacional? Y si me dices que no sabías previamente quién era, cuando todos los datos me lo pidieron a la entrada y tuve constancia, visual y acústica, que lo comunicaban a la Secretaría de Organización, incluido el número de mi DNI para que supierais bien de quien se trataba, ¿cómo es que no me cortaste desde el principio de mi explicación cuando me presenté, sin disimulo alguno sobre mi condición y motivo de esa visita, y me dijiste que eras un simple trabajador?
Todo lo contrario, me explayé en detalles con tu silencio para que no te faltara dato alguno en transmitir. Tan solo cuando te mostrabas extrañado del cúmulo de irregularidades que se habían producido en mi calidad de aspirante a la alcaldía de Málaga, te constaté que todo eso había salido en la prensa, a lo que me respondiste que no lo habías leído, no porque se te pasara sino porque, según me decías, habías estado todo el mes de agosto de vacaciones.
Y ahora me manifiestas que eres un mero “currante”, pues igualmente me vas a permitir que te pregunte si lo eres en calidad de actor colaborador de la obra de teatro que trata del ninguneo de que estoy siendo objeto desde que el pasado 9 de junio hice público, el primero que se adelantó a nivel nacional, que, unido al apoyo que me prestaba un grupo de militantes socialistas de Málaga, aspiraba a presentarme por el partido para la alcaldía de Málaga.
En este sentido, frente a lo que parece ser que no se está habituado, actuar con esa descarada impunidad en el respeto a las normas del partido, aunque haya habido casos similares a los míos, es por lo que presenté esa demanda judicial, en la exigencia de que se cumplan las normas del partido y las reglas del Estado de Derecho, para que no se siga actuando con esa arbitrariedad y desprecio hacia la militancia socialista. Sirva pues mi caso de precedente y aviso para navegantes de que aguas tan opacas como las empleadas conmigo y con un sector de la militancia malagueña deben de desaparecer del partido.
5. - Por ello, te reitero que al negárseme toda respuesta a mi petición o solicitud, es imposible que pueda utilizar ningún cauce interno para restablecer mis derechos vulnerados y los de la militancia por muy bien que yo me sepa los cauces normativos y estatutarios vigentes, tal como me expresas en tu misiva. Precisamente sobre la base de esos profundos conocimientos que tengo, he sentido aún más abiertamente y descarada su violación. Por tanto, como socialista con principios y valores, no estoy dispuesto a hacerle el juego a nadie ni atender presiones o caer en el desengaño o el hastío con comportamientos de “trabajadores” como los tuyos, sean propios o por exigencia de tus superiores, para inhibirme en contestar a tu misiva en los términos en los que los estoy llevando a cabo. El camino emprendido es una causa justa para la defensa de los derechos que me asisten y los de la militancia, ante ese cierre de filas que parece que se viene produciendo con el caso de Málaga ahí donde trabajas en la Secretaría General de Organización, y que debería ser, todo lo contrario, a favor de dar facilidades y respuestas satisfactorias a la militancia socialista que esencialmente somos los que sostenemos, al menos en gran parte, la organización y tal vez tu propio salario.
Es por toda esa falta de respeto a las normas del partido y en defensa de derechos, cerrados los cauces internos, por lo que emprendí la vía judicial para su restablecimiento y así el próximo día 22 del mes en curso, a las 12,30, estoy citado en el Palacio de Justicia de Málaga para tratar precisamente todas estas cuestiones que me han sido negadas por las distintas direcciones del partido desde que en el pasado día 21 de mayo comencé a escribirle al vicesecretario general del PSOE-A, Rafael Velasco; después remití, a distintos entes del partido, catorce más, y, al igual que tú, sin respuesta alguna.
Así, ni se hace partido, ni podemos ser espejo con credibilidad de los principios y valores que se discursean con destino a la ciudadanía.
Saludos socialistas. J. Ignacio Trillo Huertas, militante socialista del distrito Este El Palo-Pedregalejo del municipio de Málaga. 17 de octubre 2010. |