Las pegamoscas, también conocidas como melosas, hierva-culebra y otros muchos nombres más, es un arbusto de la familia de las papilonáceas y leguminosas que puede alcanzar hasta un metro y algo más de alta, son de hojas trifoliadas y perennes, de pecíolos cortos, ovaladas y folios muy dentados. Sus flores son producidas al final de los tallos de las plantas, son grandes y solitarias de color amarillo de hasta dos centímetros de longitud, en su estandarte muestran venas color muy rosa, para mejor detalle, son como queda mostrado en la foto adjunta, de abajo hacia arriba, tres flores, 1ª de frente, 2ª vuelta vista por la parte posterior y 3ª de costado.
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Su frutos son unas vainas, de un centímetro de longitud, que produce de cuatro a ocho diminutas semillitas, tanto las vainas, flor y toda la planta están cubiertas de unas pelusas muy pegajosas que es de donde les vienen el nombre de pegamoscas.
Desde los tiempos muy remotos, el ser humano utilizo estas plantas como si fuesen una especie de insecticida, preparaban varios manojos de esta planta y previamente mezclaban una poca de agua con azúcar para atraer a los insectos, las mojaban, y posteriormente las colgaban en puerta de entada de las casas, chozas o cuevas, para que las moscas y otros insectos se posasen en ellas, cuando intentaban abandonar las plantas, estas quedaban hechos presa de la materia pegajosa que poseen estas por naturaleza, de aquí les vienen el nombre de pegamoscas, melosa por la melaza para pegar que tiene; y el nombre de hierva-culebras, es por que en los campo donde abundan estas plantas acuden con frecuencia los pájaros para alimentarse de los insectos atrapados por el pegamento y al mismo tiempo es donde las culebras suelen esconderse para cazar a los pájaros, cuando estos se aproximan a las plantas para comer insectos atrapados.
Con fines medicinales se recolecta su raíz en el otoño, las que después de un proceso de lavado y secado al sol, son posteriormente molidas y envasadas para su conservación y envase y su posterior consumo en el momento que sea pertinente.
Las propiedades diuréticas de esta planta son conocidas desde tiempos muy remotos, siendo utilizadas, en tratamientos de los cálculos renales, como pueden ser, la nefritis, ascitis y retención de orina.
Estas plantas se aplican en infusiones de entre cuarenta a sesenta gramos de raíz seca y molida por litro de agua y se toman dos o tres tazas al día.
Estas aplicaciones que les indico, no las han de llevar acabo, sin previa consulta con el especialista en fitoterapia de la medicina natural. Gracias por su visita, les saluda atentamente.- Francisco Solano Ríos |