Nos encontramos antes una pequeña y al mismo tiempo gran planta como es el tomillo. Podríamos decir que estamos antes un árbol enano, por la forma y construcción de este arbusto, su proceso de crecimiento es muy bien ramificado co sus tallos tortuosos que cuando crecen en terreno fértiles, pueden alcanzar, hasta los 60 a 80 cm. de alto, está muy vestido de pequeñas y afiladas hojas de un centímetro de longitud, cubiertas por unas pelusillas blanquecinas por la parte exterior de las hojas. Sus flores son como pueden apreciar en la foto adjunta y que además su floración es muy prolongada, por lo que su periodo de floración puede tener lugar desde a primavera a casi todo el otoño y que dependiendo de los climas donde se encuentre, es por lo que pueden pasar con facilidad de su colorido del blanco al rosa; y tiene un cáliz con dos formas de labios de distintos tamaños, como son las flores denominadas familia de las labiadas.
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Es un arbusto, que siendo una de las plantas medicinales más conocidas desde la antigüedad, los griegos pasaron de esta, mientra que los romanos, las introduciéron en Europa, como un gran remedio para la tos.
Pero hubo que esperar hasta el siglo X, para que se cultivara y fuese valorada en Europa como planta de un prestigio muy importante en el campo de la medicina natural como es el tomillo.
En su uso externo, es muy eficaz en los siguientes casos.- dermatitis, infecciones cutáneas, vaginitis, conjuntivitis, sinusitis, dolores dentales, contusiones, esguinces, hematomas, quemaduras y dolores reuma.
Infusiones para uso interno.- afecciones respiratorias, catarros, gripe, faringitis, tos rebelde, amigdalitis, asma, gastroenteritis y para muchos remedios más.
Yo también recuerdo que por los años 50 del siglo pasado, en Coín donde hay un lugar llamado los Llanos, como en una planta de elaboración se obtenían el aceite de tomillo, el cual pasaría después a otros tipos de proceso para su buena utilización.
Este arbusto siempre fue muy útil por su abundancia en los terrenos no cultivados, sobre todo, como combustible en la cocina de los campos y para calentar los hornos de cocer el pan. Y que en más de una ocasión a mi me tocó de ir con el caballo a recoger leña de los tomillares para cocer el amasijo que es la palabra que se utilizaba cuando había que hacer el pan.
Estas aplicaciones como remedio medicinal que cito, no se han de llevar a cabo sin previa prescripción del facultativo, en la medicina o naturista.
Así que al pequeño tomillo por unos motivos y por otros anteriormente mencionados les tendríamos que hacer algún día a lo menos un pequeño homenaje.
Gracias por su visita, les salda atentamente.- Francisco Solano Ríos. |