Todo un insulto para este colectivo, cuyo único delito pasa por demandar un puesto de trabajo con que mantener a sus familias. Su menú de Nochebuena estará compuesto por aperitivos de miseria variada, una entrada de angustia en su punto y como plato fuerte estofado de asco. De postre, amargura para todos.
Cuando el bienestar de los políticos ha sido alcanzado a costa del malestar de sus administrados, están sobrando los primeros, quienes precisamente, se pasan su puñetera vida predicando todo lo contrario de lo que hacen. Dediquen ¡¡Felices Fiestas!! exclusivamente a sus familias y estómagos agradecidos que les colmaran de obsequios y nada mas. Extenderlo a los desempleados seria una intolerable afrenta.
Atentamente Jose-Tomás Cruz Varela |