Pero dados los inexplicables e inexplicados acontecimientos que se han desencadena-do en las últimas horas en torno al grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Málaga, imposibles de trasladar convincentemente a la ciudadanía que vota socialista, me veo obligado a salir y exponer que somos muchos socialistas los que al igual que la opinión pública se han visto sorprendidos por este cúmulo de despropósitos ocurridos en estos días en el PSOE de Málaga. Nos encontramos a cinco meses del final de la legislatura, y estas decisiones, sin lugar a dudas , están poniendo de relieve la absoluta falta de visión política de la actual cúpula de la dirección del PSOE de Málaga, que está apareciendo ante el cuerpo elec-toral socialista como el principal factor de riesgo que tiene María Gámez. El dislate de prescindir a escaso tiempo de las elecciones de un portavoz como Rafael Fuentes, zahiriendo la digna labor opositora realizada, no hace pensar que los dirigen-tes provinciales del PSOE parecen que no están trabajando para un horizonte de mayo del 2011 sino para el 2015, como si el porvenir de María Gámez interesase menos que, por ejemplo, el de Francisco Conejo en su afán por hacerse con la presidencia de la Diputación, cuando una merma de los resultados electorales en Málaga capital harían aún más imposible alcanzar el gobierno de la institución provincial. La salida forzada de Rafael Fuentes, significa además una doble perversión en el nor-mal funcionamiento de nuestro sistema democrático. Se confunde un cargo de repre-sentación con un cargo orgánico al que como peón partidario se le puede remover de su puesto en cualquier instante, a la vez que en este cambalache producido se instru-mentaliza a una institución, Junta de Andalucía, para dar salida a un litigio orgánico in-terno con la compensación de un cargo de delegación gubernamental. Asimismo, su efecto colateral, no se ha hecho esperar: ha obligado a saltar por los ai-res, en su cuarta crisis durante una misma legislatura, al diezmado grupo municipal socialista, dimitiendo, a su vez, la concejala, Mariluz Reguero, que, en puridad, como viceportavoz, debiera haber sustituido a Rafael Fuentes. En este sentido, se consuma un triste balance de legislatura donde los siete primeros concejales que se presentaron a las elecciones del 2007 han desaparecido de la lista, y, de doce ediles obtenidos entonces, se va por el número veinte en las sustituciones de estos, lo que incentiva bien poco al elector socialista en la fidelidad de su voto, des-pués de permanecer quince años en la oposición municipal. Además, lamentablemente, hoy, el grupo municipal socialista ante la opinión pública malagueña aparece como el hazmerreír de nuestra ciudad, convertido en una entele-quia para el control al equipo de gobierno municipal del PP. Calificar, con el eufemismo disparatado de “voladura controlada”, la salida forzada de Rafael Fuentes y tal vez “no controlada” la de Mariluz Reguero, en aras a allanar la entrada en campaña de la candidata Gámez, como si los dos citados significaran una rémora de obstáculos a sus pretensiones de ser alcaldesa, carece de total credibilidad añadiendo aún mayor dosis de surrealismo a esta forma de hacer política, incapaz de ser creíble ante la opinión pública malagueña. Ni el PP, infiltrado en el PSOE, lo hubiera hecho mejor en esa imagen que se ha trasla-dado como de pretender cargarse las expectativas electorales de los socialistas para el próximo 22 de mayo. Ante el escaso tiempo para las elecciones, aunque no sea hora de exigir responsabili-dades políticas ante tanto despropósito, podría resultar contraproducente, ya llegará su momento. También dejar apuntado, que esta tricefalia “contra natura” que mal di-rige el PSOE de Málaga, sin rumbo ni norte, ha demostrado suficientemente, en esta crisis como en otras que están aconteciendo a lo largo de la geografía provincial (Ojén, Marbella, Ronda...), estar incapacitada para hacer política al haberse convertido en especialistas en provocar ruinas. Ante esta situación, sólo cabe hacer un llamamiento a la responsabilidad, para incluir a quienes, todavía, aparecen ajenos a estos acontecimientos y lamentablemente ausentes de estas esperpénticas tomas de decisiones. Me refiero, aparte de la ejecutiva y comité provincial, que ni tan siquiera han sido convocados, concretamente a los miembros del Comité Municipal del PSOE de Málaga capital. Este último órgano se constituyó a bombo y platillo, en junio del 2009, para diseñar la estrategia del partido de cara a la recuperación de la alcaldía de la ciudad; pero, prácticamente desde su creación, no ha dado señales de vida, y ya es hora de que lo haga y se ponga las pilas; que asuma la responsabilidad que contrajo con la militancia socialista malagueña. Hay que recordar que el Secretario General del PSOE de Málaga capital es Bernardino León, a la sazón Vicesecretario General provincial. Por muchas que sean sus ocupaciones institucionales monclovitas, y demostrada su eficacia hasta en los papeles del Wikileaks, no cabe pensar, en una persona de sus ca-racterísticas, que cuando asumió el cargo de Secretario General no lo hiciera con el firme propósito de ejercer las responsabilidades que se derivasen del mismo. El PSOE de Málaga capital debe retomar el pulso de la situación y se hace urgente que el Comité Municipal tome cartas en el asunto, convocando una urgente reunión a fin de analizar y reconducir los acontecimientos. Si el PSOE fracasara en su empeño por recuperar la alcaldía de Málaga, los miembros del Comité Municipal, con su secretario general al frente, serían corresponsables de ese naufragio, aunque fuese por omisión. María Gámez, ante la nulidad de la dirección política del PSOE de Málaga, en torno a “el pupitre de tres”, debería reclamar el arrope del Comité Municipal. En ellos reside buena parte de la responsabilidad en la tarea de desatascar la inexplicable situación en la se encuentra el partido de nuestra ciudad. Responsabilidad a la que hago un urgente llamamiento así como a la movilización, al debate y a la toma de resoluciones entre la militancia, con la que se sigue sin contar, para poner fin cuanto antes a esta surrealista crisis de incompetencia para volver a mirar el horizonte del 22 de mayo con optimismo. Málaga, 16 de diciembre 2010. Ignacio Trillo, militante del PSOE, exdelegado de medio ambiente de la Junta de Andalucía.
Juan Ignacio Trillo Huertas |