Querida Marisa: en primer lugar mi deseo de pronto restablecimiento. En segundo, felicitarte por tu gran y merecido premio por Cartas a una Mujer. En tercero, decirte que vaya rebote has cogido porque han dado un premio de “consolación” a la segunda carta. Quiero decirte, Marisa, que antes de hacer un escrito público criticando el “premio de consolación”, te tenías que haber informado de cómo se efectuaron las votaciones. |
Pues bien, seré yo , “la ganadora del premio de consolación”, quien te informe de cómo se desarrollaron las votaciones, ya que despertaste mi interés tras tu interesante escrito. Resulta que una vez leídas todas las cartas, quedaron dos finalistas con la misma puntuación; señal de que las dos poseían calidad. Como tenían que desempatar, volvieron a leerlas y ¡mira por dónde, de nuevo salen empatadas en voto! Llegado este momento, llaman a una persona que se une al jurado, (en el cual había una componente de tu asociación que puede corroborar lo que te estoy aclarando, como también de las demás asociaciones). Esta persona lee las cartas y piensa que las dos son buenas, pero que hay que decantarse por una, ya que era necesario elegir una ganadora. Y ahí está la tuya: La Ganadora. Pero resulta que por votos, estaban las dos empatadas, de ahí que se considerara justo conceder un “premio de consolación”. No tenían que consolar “a nadie”, pues como sabes, las cartas eran anónimas y nadie del jurado sabía los nombres de las participantes, hasta que tras elegir tu carta, abrieron los sobres y comprobaron LA IDENTIDAD de las dos concursantes. Espero que esto te hayas dejado tranquila… Pero te voy a decir que ahora no me siento como la del segundo premio, “el de la consolación”. Que después de informarme de cómo se desarrollaron las votaciones, ahora me siento tan GANADORA como tú. Primero, por haber participado en este primer certamen de cartas y segundo porque empatamos en votos. Lo que lamento es que no tuvieras tu foto con tu placa como Gran Ganadora en los medios de comunicación, pero seguro que la tendrás, no te apures. Yo no la tuve sola como “premio de consolación”, la compartimos todas mis compañeras de asociaciones e institutos que participaron en el certamen y para todas ellas y ellos, FELICIDADES de parte de “la ganadora de consolación”. Ah, y no te rebotes por cosas como esta, al fin todas estamos en el mismo barco ¿o no? Un cordial saludo de la “ganadora de consolación”. Iluminada Regateiro.
Nota del Editor. Sería bueno poder publicar las dos cartas para que el público pudiera compartir su lectura. Si me las envían, las publicaremos. |