Afirmar que nuestra economia está pasando por uno de sus peores momentos no es ningún secreto. Lo peor de dicha situación ha sido el incremento de la desconfianza de los mercados, cuestionando nuestra solvencia. Tanto los costes de financiación del Tesoro como la prima de riesgo para invertir en deuda, han alcanzado unas cotas altamente alarmantes.
Tampoco se pretende añadir preocupación a la población pero si conviene llamar a las cosas por su nombre, y esencialmente, no perder el tiempo entreteniendo a la ciudadania con otros temas, que reconociendo su presunta importancia pueden ser tratados con posterioridad.
Vivimos momentos que requieren sacrificios mas que lamentos, y mucho menos, dedicarse a la caza y captura de posibles culpables.
Seria inimaginable lo que podria haber ocurrido en España, si el pasado mes de mayo, el Gobierno, en lugar de reducir el sueldo a los funcionarios, huebiese decretado el despido de 25.000 como ha ocurrido en Irlanda, unido a otras severas medidas.
El pais requiere cuanto antes un calendario de reformas estructurales, cuya creación y puesta en escena corresponde al Gobierno, con la franca colaboración de la oposición que últimamente solo se dedica a boicotear todas las iniciativas por sus prisas en tomar la Moncloa, algo que decidirán las urnas cuando lleguen las elecciones generales. Por encima de la ambición de partidos y políticos está la salvación del pais y sus ciudadanos.
Si la reunión planteada por Zapatero con los altos directivos de las mayores empresas españolas aporta algo positivo, bienvenida sea. Desde hace mucho tiempo nos sobran criticos, cuando lo que necesitamos son verdaderos lideres dispuestos a trabajar por levantar eso que llamamos patria y que lamentablemente muchos se empeñan en menoscabar y destruir.
El Gobierno irlandes ha convocado elecciones anticipadas para enero-2011. Quizá sea una buena solución pero no la única. Por el momento, nuestras situaciones económicas son distintas en múltiples acpectos, o por lo menos eso es lo que nos cuentan el presidente y sus ministros a diario, si bien, por otros conductos, nos llegan rumores nada aleccionadores aludiendo a "posibles nuevos reajustes" tal como se desprende de la presión ejercida por la Comisión Europea sobre el Gobierno español.
La criatura está enferma y requiere urgente tratamiento. El problema radica en encontrar el médico apropiado y las medicinas adecuadas. El ser capaces de lograrlo solo de nosotros depende.
Atentamente Jose-Tomás Cruz Varela |