La función más importante de la mente subconsciente es la recogida de datos que en forma de deseos, pensamientos, conclusiones, imágenes y sensaciones experimenta la mente consciente desde antes de nacer, cuando el cerebro comienza su proceso de desarrollo. Nuestra gran sacerdotisa, (nuestra mente subconsciente) actúa como un inflexible ordenador de datos a lo largo de toda nuestra vida. |
El cerebro no hace distinción entre una imagen real y otra proyectada, durante toda nuestra vida permanece ciego, encerrado en el interior del cráneo, no le entra luz por ninguna parte, vive en la oscuridad interpretando la información que los sentidos le proporcionan. No hay ninguna diferencia entre el recuerdo de un sueño, el recuerdo de una película, de algo que imaginamos nítidamente y el recuerdo de un hecho real acontecido en el pasado, siendo, más probable, que recordemos mejor aquello que emocionalmente más nos ha impactado.
El subconsciente nos ofrece la gran oportunidad de acceder a la información y al conocimiento almacenado en nuestra memoria y que nunca se pierde, igualmente puede obstaculizar nuestro avance debido a que aquello que guarda es un misterio que no puede ser alcanzado por la razón; es necesario acercarse a él a través de la intuición para comprender y sentir las raíces de las cosas. Aprender a confiar en nuestra sabiduría interior es todo un reto a alcanzar; necesitaremos del silencio para acallar el ruido exterior; darnos una oportunidad para descansar de las solicitudes que el medio lanza constantemente a nuestros sentidos, habitar lo más posible en nuestro propio cuerpo y en este instante sin más proyecciones, profundamente centrados en el observador atento.
Todo cuanto procesamos en nuestro mundo interior repercutirá a su debido momento en el mundo exterior. En la cromoterapia de Aura-Soma encontramos el azul, azul. El azul nos ayuda a encontrar el conocimiento de por qué estamos aquí, establece contacto con la verdadera paz interior; restablece la relación profunda con uno mismo, ayuda en casos de miedo a lo desconocido y en problemas relacionados con la concentración y el habla. Así mismo es útil en las transiciones de la vida: nacimientos, divorcios, cambios de residencia, muerte proporcionando calma, tranquilidad y la sensación de estar protegido.
En las flores de Bach tenemos el Nogal para adentrarnos con confianza en los procesos de transición y cambio y la ceratostigma para facilitarnos el estar atentos y escuchar nuestra propia voz interior. Piedras beneficiosas asociadas todas las azules: azurita, sodalita, zafiro, lapislázuli (maestro de la Luz). |