Sr. Sánchez Arjona, ignoro los conocimientos que tiene usted sobre procesos de restauración de canteras, los míos se reducen a ver y aprender con técnicos en la materia algunos planes de restauración que he vislumbrado, estudios sobre perfiles, reforzamientos de taludes para evitar la erosión, alzados, bermas, etc. y le puedo asegurar que utilizando la lógica, no es tan complicado comprender que efectivamente para restaurar es preciso comer algo de terreno si se quiere obtener un resultado ecológicamente correcto de restauración. |
Le propongo un pequeño juego lógico que puede usted (y quien lo desee) hacer en su casa y lo verá claramente. Es el siguiente: Un monte es un plano inclinado, (excepto en casos de acantilados) y simplemente con observar la naturaleza, vemos que cuanto mas inclinado es el plano, menos cantidad de vegetación y árboles tiene. El motivo es simple, si el monte es muy pendiente, las aguas de lluvia no empapan la tierra, sino que se despeñan por él formando arroyos, y por tanto hay pocas posibilidades que crezcan los árboles, por tanto, para que un monte sea arbolado, debe tener una inclinación suave que depende principalmente de la constitución del terreno, de su dureza, o de su permeabilidad. Las canteras, tras su cierre, tienen taludes verticales (acantilados) que son necesarios de restaurar. Es decir, convertir cortes verticales en planos inclinados para que sea posible plantar árboles y especies vegetales con una inclinación tal, que las primeras aguas de lluvia no se lleven por delante el trabajo realizado. Haga usted el siguiente experimento que es muy sencillo: Coja un queso y dele un corte vertical con un cuchillo. Ese corte vertical es el talud de una cantera que ha producido un corte vertical al monte. Haga ahora una escalera en ese queso con pequeños cortes verticales y horizontales que simularían el perfil definitivo, y en cuanto al grado de inclinación, lo dejo a su elección, más ya sabe que contra mas pendiente sea esa escalera menos posibilidad de revegetar tendrá. El queso que le sobre de ese trabajo, lo pone en un plato aparte. Cuando termine la faena, observará que el corte vertical del queso se ha transformado en una pendiente de escalones y el queso que tenga en el plato es el sobrante del trabajo. Trasladando ese ejemplo a una cantera, en el plato tendría el árido sobrante del proceso de restauración. Ahora tiene dos posibilidades. a) Coja el contenido del plato y vacíelo en el cubo de la basura. b) Utilice ese sobrante para hacer unas excelentes pizzas. Este ayuntamiento está por lo segundo, reutilización de los recursos naturales y alimentar bocas. Espero haber sido lo suficientemente explicativo para que usted comprenda mínimamente que es un proceso de restauración y el porqué hay un árido sobrante en dicho trabajo. No es cosa de brujería, es pura lógica. En cuanto al agua, los niveles de los freáticos de la sierra según los estudios realizados comienzan en la mayoría de los casos en la cota 0, es decir, a nivel del mar, las canteras están por encima del nivel 300, mucho deberían de perforar hacia abajo para llegar a afectarlos. No va a ocurrir. Con la mejor de las intenciones le he explicado este ejemplo del queso. No pretendo “dársela con queso”. Tras el símil del agua y ahora este, va a parecer que escribo recetas de cocina como Arguiñano.
Luis Bravo
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