|
Veni, vidi, vici | | Antonio Suarez Bueno. 08.11.10 | | El santísimo padre vino, vió y no venció y menos convenció. Benedicto XVI, alias el Papa, ha pasado un soleado fin de semana en nuestro maravilloso y laico país. Su estancia nos ha costado un dinero muy cusioso, que hemos pagado todos los españoles. Algunos justificarán este gasto porque el Vaticano es un estado y al Papa se le da el trato de jefe delmismo y al igual que vienen otros jefes de estado y corremos con los gastos, con el Papa no íbamos a ser menos. Lo siento, pero de mis impuestos no quiero sufragar actos como este. Si se tienen que celebrar que se celebren, no estoy en contra, pero que los pague la misma iglesia católica o sus fieles. La acogida ha sido muy fría y escasa y para desgracia del radicalismo católico, en España habrá cada vez más laicos. | Creo que esto no es culpa del ciudadano de a pié, creo que la iglesia no se ha amoldado a los tiempos que vivimos y ya no son creibles las mentiras y los miedos impuestos. La alta jerarquía e clesiástica, con Benedicto XVI a la cabeza trata de enfermos a los gays, critica el matrimonio entre parejas del mismo sexo y de infieles a los no creyentes y sigue escondiendo los casos de pederastia por parte de alguno de sus miembros eclesiásticos. También se ha referido al aborto y me gustaría decirle que en vez de criticar una ley o a la mujer, podría manifestarse delante de las clínicas abortistas, seguro que se asombraría de cuando médico católico practica el aborto. Que cada cual tome la decisión que quiera con su vida. Ya que hablamos de vida y según usted la vida de un ser va desde el esperma hasta el óvulo. Me gustaría saber si alguna vez ha tenido un escape fisiológico y sabe Dios donde han ido a parar miles y miles de cabecitas con rabo. A esto le podíamos llamar: ¿Asesinato masivo? o ¿daños colaterales? Además el laicismo en España, según el Papa, le recuerda los años 30, por lo menos no ha ardido la catedral de Santiago ni la Sagrada Familia, algo es algo. Hechos que también me parecen detestables. En aquellos años, en este país, había libertad e iba a la iglesia quien quería, hasta que una cruel e injusta guerra civil provocada por el fascismo de este país, contra un gobierno democrático, obligó al sometimiento de una sociedad en la que la iglesia obtuvo bastante notoriedad, por no hablar de la financiación y apoyo que dieron a los fascistas. Jamás la iglesia católica ha condenado los crímenes perpetrado por el franquismo, y no sólo no los condenó, sino que paseaba al caudillo bajo palio. Abría que recordarle a Benedicto que él formó parte del ejército nazi que asoló Alemania y Europa y dejó tras de sí millones de muertos. Sr Papa o representante de Dios en la tierra, ¿como quiere usted que apoyemos a la iglesia con todos estos antecedentes? Si algún día la iglesia tolera y respeta a las personas por lo que son, probablemente la gente se acerque más. Por ahora no cuente conmigo.
|
|
| | <-Volver |
|
|