Como bien dice el Sr. Sanz de Ayala, uno se aburre cuando se da cuenta de que un debate es objeto de observación masiva pero de mínima participación. Por intentar enriquecer este perenne debate (más por la participación en sí misma, que por lo que pueda aportar)quiero manifestar que, desde una posición de elevada ignorancia legal y técnica sobre el asunto de las canteras, a la que debo añadir, también, un elevado grado de egoismo personal, me encantaría no encontrar tantísimoscamiones en los accesos a nuestro pueblo. Dificultan el tráfico, llenan de humo y tierra (cuando no, barro)la zona, deterioran las carreteras, dan una imagen pocofavorable, etc., etc., etc |
Además, a la vista de todo lo leido y comentado (y de lo que puede observarse fácilmente alrededor del pueblo), no hay duda de que "lo de las canteras" es un asunto con connotaciones medioambientales y paisajísticas muy negativas. ¿Que, ciertamente, en cada cabina de cada camión va una persona cuyo familia depende de su sueldo? Seguro que sí. ¿Que no se puede hacer tabla rasa de este asunto de la noche a la mañana? Pues seguro que no es fácil. ¿Que a muchos nos gustaría no ver ni un sólo camión por nuestras carreteras? Pues seguro que sí. ¿Que existe una sensación extraña entre los muchos que desconocemos los entresijos legales y que, por una parte, nos enteramos de que las canteras "están cerradas" y, por otra, seguimos viendo todos los días cientos de camiones cargados? Pues... también. Seguro que todo tiene una explicación, pero la sensación de muchos es un poco extraña y puede conducir a la duda. ¿No están de acuerdo, estimados lectores? |