Para mejorar las dolencias más comunes, las hierbas, tallos y raíces de las plantas (con principios activos), vuelven a ocupar el merecido lugar dentro de la medicina, el poder curativo que contienen y aportan a nuestro organismo, sigue demostrando su eficacia como siempre, siendo menos perjudicial que muchos de los fármacos que existen. De la adecuada utilización, depende su eficacia y una vez más vuelvo para escribir y comunicarte lo que puedes hacer para recuperar tu salud y calidad de vida… naturalmente.
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Paso a comunicar las partes de las plantas de utilidad terapéutica: la hoja, el tallo, la corteza, la albura, los rizomas, tubérculos y bulbos, raíz, flor, frutos, semillas ó grano, secreciones vegetales; y en cuanto al léxico de propiedades medicinales de las plantas, es infinito… es decir, desde fines terapéuticos absorbentes: nombre otorgado al medicamento que absorbe los líquidos o los gases, tanto en uso externo (llagas supurantes), como en uso interno (tubo digestivo); adelgazante, afrodisiaco, analgésico, anestésico, vasoconstrictor, vasodilatador, vomitivo, … etc. Por lo que el bautismo de una planta y sus fines terapéuticos (hace muchos años que está fuera de protocolo) por parte de los profesionales que nos dedicamos a la medicina natural, bien sabemos que por sinergia (resultado de la acción conjunta de dos ó más principio activos, para tener un efecto superior) se controla mejor las dolencias ó enfermedades. Teniendo presente todo lo referido, en el siguiente artículo comenzaré a dar consejos sobre tratamientos con distintas plantas medicinales, para tener mejor calidad de vida.
Dr. Francisco Gámez. Presidente Asociación Médica Naturopatía (ASMENA)
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