Por eso nacimos y por esa misma razón seguimos existiendo. Hasta el día de hoy no se ha conseguido que se haga justicia en la destrucción salvaje e ilegal de nuestro medio natural, destrucción de la que han sido cómplices las administraciones, Ayuntamiento y Junta de Andalucía, que en cualquier otro país europeo sería impensable que se hubiera permitido. Y decimos que somos partidarios de la búsqueda de una solución pero con la Ley en la mano. No es cierto que no queramos que se restaure la sierra; repito queremos restauración pero con la Ley siempre encima de la mesa, no inventando como saltársela además de engañar a los ciudadanos y a los jueces. Según la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) cuando una/s empresa/s ejerce/n una actividad ilegalmente sin licencia de actividad, lo que corresponde, en primer lugar, es la imposición de una sanción (como ocurriría, sin duda, a cualquier ciudadano que cometiera una infracción urbanística, incluso, se cobrarían intereses de demora si se tardara unos días en abonar dicha sanción) y por otro lado, la apertura de un expediente de Restablecimiento de la legalidad Urbanística, no un Plan Especial. Aplicando la Ley a los empresas que la han infringido, éstas estarían obligadas a reponer a su estado original la realidad física alterada, y si ello no es alcanzable en su totalidad, lo más parecido posible; debiendo los canteros, en caso de que no se consiga al 100%, pagar la indemnización que proceda, independientemente de la sanción, por los daños causados. O sea, que la “restauración” que nuestros gobernantes están pidiendo como una limosna y vendiendo como unas cuantiosas compensaciones que el pueblo de Alhaurín va a recibir (que esta por ver) no sólo es un deber de las empresas que han actuado ilegalmente sino que además correspondería exigirles muchísimo más por LEY. El referido restablecimiento de la legalidad urbanística, exige no extraer ni un grano más de arena, aportar tierra vegetal, y reforestar la zona. En los Planes de Restauración de las canteras que han sido declaradas ilegales, planes aprobados por la Junta de Andalucía y que nunca se materializaron, se establecía claramente que para restaurar hay que desmantelar en un principio, todas las instalaciones industriales, fábricas de aglomerado, plantas de micronizado etc. que están en las canteras. Asimismo, los Planes de Restauración que ahora pretende aprobar la Junta de Andalucía en este Plan Especial son contrarios a lo que ésta aprobó en su día, principalmente, porque en ningún caso se permitía que las canteras para restaurar pudieran excederse ni tan solo un metro cuadrado de los límites para los que tuvieron concesión. Por tanto, cabría preguntarse: Si la solución la tenemos aplicando la Ley ¿Por qué motivo/s las administraciones siguen sin aplicarla? En definitiva, la Plataforma se posiciona, como siempre lo ha hecho, del lado de la Ley y la razón, y considera que quien ha causado un daño, debe repararlo. Los canteros deben reparar los daños catastróficos e irreversibles cometidos ilegalmente en nuestra sierra, ya que las canteras han sido declaradas clandestinas e ilegales por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de manera inapelable. Y además el Ayuntamiento debe sancionarlos, como indica la Ley, si no se convertiría también en cómplice. El Ayuntamiento y la Junta de Andalucía engañan a los ciudadanos, inventándose una restauración que, lejos de reparar los daños causados, los multiplica por dos, y en vez de aportar tierra y repoblar la zona destruida, permite a las canteras que sigan explotando por encima de los límites actuales, durante muchos años más. La superficie que se destruirá bajo el lema de la falsa restauración, supera el equivalente a sesenta campos de fútbol. Queda claro por tanto, que no es ésta, la restauración que desearíamos y mucho menos, la que merece nuestra sierra.
PLATAFORMA EN DEFENSA DE LA SALUD Y LA SIERRA |