La Fundación de las Canteras ha creado gran revuelo al intentar introducir propaganda en los colegios a través de obsequios aprovechando unas jornadas sobre ahorro energético. Parece un plan organizado pues van a dirigirse a niños de distintas edades progresivamente. Pero aquí se encuentra, afortunadamente, con la oposición de algunos padres y profesores que no admiten que se manipule a los niños en el mismísimo colegio. No es nuevo, lamentablemente. Ya nos hemos acostumbrado a ver niños con la camiseta de fútbol y el logo de la fundación: ¿quién le explica al niño que no se puede apuntar al fútbol?
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La PDSS lleva denunciando el objetivo de la fundación (por otra parte bastante evidente) desde que se creó: que las canteras, que están destruyendo la sierra y minando nuestra salud para beneficio de unos pocos, sean percibidas como beneficiosas por la población. Para ello reparten regalitos y subvencionan actividades suplantando las responsabilidades municipales eludiendo así el pago de la sanción millonaria que la actividad “clandestina e ilegal” de décadas de expolio y la sentencia del TSJA les obligaba a pagar al pueblo de Alhaurín. Está claro que el plan pretende mantener una presencia permanente en la mayor parte de los aspectos cotidianos del pueblo para que, sin darnos cuenta, nuestro subconsciente lo asimile con el tiempo.
La influencia de la publicidad adecuadamente dirigida en nuestro subconsciente es conocida desde hace mucho tiempo. Hemos leído recientemente un interesante artículo firmado por Juan Manuel Mancebo relativo a este asunto. En este sentido, el Dr. Carlos Belmonte, director del Instituto de Neurociencias de Alicante (CSIC), comentó la semana pasada en una charla divulgativa en Málaga que los neurocientíficos están asombrados de las evidencias biológicas que indican cómo las decisiones aparentemente racionales, están sorprendentemente condicionadas por experiencias subconscientes. Es decir, que no ya sólo desde la psicología, sino desde la biología a nivel de actividad cerebral, se discuten ya los límites de la libertad y los condicionamientos puramente subjetivos.
Es por esto por lo que la utilización de niños para estos fines, en tanto que mentes en desarrollo, nos parece particularmente despreciable, e instamos a los padres y educadores a hacer frente a estos intentos de manipulación de los más vulnerables.
Eduardo Sáez Maldonado Plataforma en Defensa de la Salud y la Sierra |