El refranero español es muy sabio, ¡sapientísimo!, y su sabiduría radica precisamente en la tradición y experiencia popular acumulada durante muchos años; en algunos casos, siglos. ¿ Y por qué digo todo esto? Pues muy fácil: "Zapatero, a tus zapatos", y añado yo: y gerente de "los canteros", a tus manipuleos varios, (perdón por mentarle a su "amado" presidente de gobierno, no era mi intención ofenderle). Es decir, que cuando alguien no sabe de algún tema, es mejor que se calle, al menos hasta estar debidamente informado y asesorado, antes de tirarse sin red a la piscina sin agua de su desconocimiento. O quizás es que su mala fe manifiesta, Sr. Bravo, le ha vuelto a jugar una mala pasada.
Sr. Bravo, ¿cómo se lanza usted a censurar lo que puede o no puede hacer una maestra de escuela en el libre ejercicio de su docencia, obviando la elemental libertad de cátedra que tenemos todos los profesores? ¿Cómo se atreve incluso a amenazar con presentar una queja oficial, instando a La Delegación Provincial de Educación a que le abran un expediente, por el "fragrante delito" de ejercer magníficamente de maestra y sobre todo de EDUCADORA? Los maestros no solo somos enseñantes y transmisores de conocimientos, sino que debemos ser sobre todo educadores, es decir, tenemos la obligación moral de hacer que nuestros alumnos adquieran poco a poco la capacidad crítica necesaria para analizar por sí mismos si algunas acciones son ciertas o una burda manipulación de la realidad, por ejemplo. Y en eso es en lo que me identifico plenamente con la actuación de esta maestra, de Encarna, y me solidarizo absolutamente con su actuación,; yo hubiese hecho exactamente lo mismo. Somos los maestros y las maestras los que tenemos el derecho de aceptar o no que nuestros alumnos asistan a una charla complementaria sobre algún aspecto que creamos interesante para su formación, así que Encarna, y su colegio encabezado por el equipo directivo, aceptaron que se les diera a sus alumnos la charla sobre educación ambiental, la bombilla de bajo consumo y una rueda de ahorro energético, pero lo que bajo ningún concepto debían aceptar era un tercer obsequio, fuese éste el que fuese, si contenía la , a mi entender, siguiente falta a la verdad o falsedad, llámenle ustedes cómo quieran: la de relacionar La Fundación de las Canteras de Alhaurín de la Torre con el cuidado del Medio Ambiente, porque lejos de dedicarse a cuidar de la Naturaleza, más bien sigue "desangrando" a nuestra Sierra, a razón de decenas y decenas de camiones diarios cargados de ese hermoso medio ambiente al que dicen increiblemente que cuidan.
Volviendo a la sabiduría popular. Qué frase más contundente y cierta es esa que dice que "La ignorancia es muy atrevida". Esa ignorancia que le ha hecho a usted, Sr. Bravo, que no sepa que es el maestro el único que decide qué se le puede dar a sus alumnos y qué NO, siempre que sean actividades ajenas al propio centro escolar o a la Consejería de Educación, como eran estas jornadas organizadas por la Concejalía de Medio Ambiente, que "casualmente" dirige su hija, la concejala Dña. Marina Bravo; ella sí que actúa como lo que es actualmente, una política, y no Encarna, que solo cumplió con su obligación como maestra.
Otro refrán dice "miente, que algo queda", y en eso es usted, Sr. Bravo, un auténtico experto. A sabiendas de que no fue decisión de Encarna como maestra responsable de los alumnos en ese momento, sino que consultó con el director del colegio, D. Federico Ortega y fue él quién decidió no permitir que se les diera ese "regalito sospechoso" a los niños,-as, (usted además lo supo directamente tras hablar por teléfono con el propio Federico), aún así pretende tergiversar los hechos, engañar y manipular una vez más a la opinión pública haciéndonos creer que había sido la "izquierdista y plataformera" Encarna Ruiz la que había cometido "tamaña osadía". Pues ya está bien de mentiras y de medias verdades, D. Luis.
Pida publicamente disculpas a la maestra Encarna Ruiz por semejante atropello a su libre ejercicio de la docencia, y no de la política como dice usted maliciosamente en su escrito; pida perdón al CEIP San Juan, al resto de colegios de Primaria del pueblo, y a los padres y madres del millar de alumnos de Alhaurín por intentar colarles a sus hijos, y por ende a ellos mismos, una publicidad subliminal tan poco creible y tan manipuladora; y, por último, pida disculpas a todos los ciudadanos de Alhaurín de la Torre por tratar siempre de hacernos "comulgar con ruedas de molino", empeñándose en querer hacernos ver que lo verde verdísimo de nuestra preciosa Sierra de Mijas es lo mismo que el blanco blanquísimo paisaje lunar de "sus" canteras. ¡Venga ya, que no somos tan tontos ni ignorantes!
Ah, por cierto, como maestro de escuela que soy, me permito humildemente proponerle a nuestra Concejalía de Medio Ambiente una magnífica actividad para llevarla a los colegios del municipio en defensa de verdad y por derecho de lo más preciado que tenemos , la NATURALEZA: Que se una a la Plataforma en Defensa de la Salud y la Sierra (PDSS) en la petición a la Junta de Andalucía de declarar la Sierra de Mijas Parque Natural; eso sí que sería EDUCATIVO y un buen ejemplo para los niños y niñas de Alhaurín de la Torre. Muchas gracias.
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