Es muy fácil hablar sobre generalidades y seguir tirando de la Leyenda Negra que durante siglos nuestros amigos los ingleses (y no únicamente ellos) nos han echado encima –por ejemplo, la Inquisición de los países de centro-Europa quemó diez veces más personas que la española, pero sólo se habla de lo malos que eran los Inquisidores españoles. Ya va siendo hora de que dejemos de estar acomplejados de nuestra historia, una historia tan buena y tan mala como la de cualquier otro país. |
Le recuerdo –por si no lo sabía- que los grandes traficantes de esclavos fueron portugueses y holandeses, y la fama nos la quedamos nosotros. De hecho, los habitantes de las tierras conquistadas en Sudamérica eran ciudadanos libres de la Corona y por lo tanto no podían ser hechos esclavos. El problema venía de los gobernadores locales, que muchas veces ignoraban estas leyes o sobornaban a los inspectores de la corona para que sus malas artes no llegasen a oídos de los monarcas; monarca como Carlos V o Felipe II, que pedían ellos mismos informes sobre la situación de los indígenas y que dictaron leyes para protegerlos –las Leyes de Indias. Por desgracia, y como ya he dicho, fueron gobernadores corruptos los que en muchas partes las ignoraron. Hubo más personajes que lucharon por el bien de los indios, como fray Bartolomé de las Casas, que dedicó toda su vida a defender a los indios y se entrevistó con Carlos V para exponerle el vil trato que muchos colonos españoles daban a los indios. Muchas veces nos dejamos llevar también pensando que los conquistadores españoles era una banda de saqueadores –que lo eran- pero... ¿saben como Hernán Cortés pudo conquistar con unos 200 hombres todo el Imperio Azteca? Pues por qué este imperio estaba en guerra constantemente con todos sus vecinos o contra provincias revoltosas. Y los prisioneros de estas guerras iban a parar a los altares de sacrificios. Sí, los aztecas practicaban crueles sacrificios humanos a sus dioses –sacar el corazón del pecho mientras vivía la víctima, envolver en brea y lanzar la víctima aun pozo para que se ahogara, despellejamientos...-. Había un tipo de guerra llamada “Guerra de las Flores” hecha sólo con la idea de capturar prisioneros para los sacrificios.
Así pues, varias tribus apoyaron a Cortés, quien gracias a sus cañones, armas, caballos y sus nuevos aliados pudo conquistar todo un imperio. Lo que causó una mayor mortandad entre los indios no fue la guerra con los españoles. Fueron las enfermedades que estos trajeron de Europa para la que los indios no estaban inmunizados.
Y para terminar hablando de la independencia de los países americanos un par de siglos después... la mayoría de los líderes revolucionarios eran de origen criollo –de antepasados europeos. Simón Bolívar y José San Martín son buenos ejemplos.
El Imperio Español no fue mejor ni peor que otros muchos imperios – el romano, por ejemplo, fue construido siempre a punta de espada, el napoleónico provocó una terrible guerra que asoló Europa, y el inglés acarreó terribles guerras y matanzas por sus colonias asiáticas.
En resumen, que los españoles de los siglos XVI y XVII ni fueron santos ni demonios. Simplemente eran hombres de su época. La historia no está ahí para emitir juicios, está para entenderla, saber de donde venimos, porqué somos como somos, y aprender de ella para no cometer errores pasados. |