Antes de meternos en harina de otro costal, tenemos que recordar que los trabajadores sabemos que el trabajo puede ser asalariado, autónomo y cooperativo. En C.G.T. (Confederación General del Trabajo) sabemos y queremos alternativas a los maniqueísmos sociales de trabajadores contra patronos, obreros contra empresarios, súbditos contra amos...El mundo del trabajo nos une a todos: es el mundo de las realizaciones personales y sociales, es el mundo del juego limpio, es el mundo de la disposición y la solidaridad, es el mundo en el que entra el trabajo contractual, el cooperativo y el incondicional. El mundo del trabajo puede ser generoso en actividad y tiempo, te hace aprender algo todos los días y es interesante porque no tiene espurios intereses. En este día de la Huelga General, hemos asistido a un depliegue mediático que ha incidido tendenciosamente sobre la actividad de los piquetes, demonizando y magnificando sus criticables (eso sí) actuaciones. Estas desmesuradas y maliciosas informaciones nos han recordado el 11 de diciembre de 1995, cuando las tres columnas nacionales de marchas pacíficas “contra el paro y la exclusión social” llevadas a cabo por la C.G.T. llegaron a Madrid. Como coincidió con un bombazo de ETA, sólo se informó de la violencia de los manifestantes, sin aclarar quiénes eran los provocadores, ya que el efecto halo funcionó sobremanera en las fuerzas de orden público, y obviando el trabajo y organización pacífica de muchísimos días de marchas pacíficas por las carreteras de España entera, que sigue sin enterarse de todo lo que pasa en esta tierra, que parece que es sólo de unos pocos. Aunque lo sabíamos, hemos podido repasar la lección que los medios de comunicación nos han facilitado sobre los intereses que les llevan a comportarse como verdaderos piquetes, pero de la desinformación. Han estado dándonos la vara, día tras día, para que la gente no secundara la Huelga, para meterle miedo al personal y, sobre todo, para defender el derecho al trabajo. Puestos así, va a ser necesario un calendario de Huelgas para que sigan defendiendo con más asiduidad el derecho al trabajo, porque si no, si te he visto no me acuerdo. Tampoco han informado de medios de comunicación que habían secundado la Huelga. Claro, porque hasta ahí pudiéramos llegar. No han cuidado la información, aclarando que si no iban a la Huelga, se aceptaba toda la reforma laboral, que no es manca. Tampoco han aclarado que la oposición mayoritaria no promovía la Huelga, pero es porque quiere una reforma más dura todavía. Tampoco nos han hablado de los piquetes políticos, empresariales, bancarios que tienen el sino de la espada de Damocles para que el personal no se descantille. Y del Parlamento ya ni hablamos, porque para verlos tan bonitos y tan presentes (de cuerpo presente ya que a saber a qué se dedican sus señoras mentes), vamos a tener que convocar huelgas generales un día sí y otro no, para ver si en próximas legislaturas les resulta incómodo no asistir días alternos y trabajan por la patria como todos los españolitos de a pie. En definitiva, ha sido un “no” a la Huelga tan inconsistente, como para hacer patente que la misma Huelga era inconsistente; que esto había que tomárselo a chufla, que la gente está por el trabajo, obviando el escaqueo que muchas veces suele adornar a los más férreos defensores del trabajo, de los demás, claro. Podemos concluir que ya nos conocemos más, y que no en vano, a pesar de ir a la Huelga y por ello, este día también hemos aprendido.
Josemª Maestro de Primer Ciclo de Primaria.
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