Cuando hablamos de arquetipos y de Tarot, todos tenemos en mente la idea de los echadores de cartas que predicen el futuro, pero nada más lejos de la realidad, bien es cierto que el tarot busca el contacto con la intuición y lo subconsciente y por ello propicia el conocimiento y se presta al desarrollo de facultades que son propias del cerebro humano pero por lo común resultan habilidades y facultades desconocidas de nuestra psiquis. |
El Tarot es ante todo un mapa para el auto-conocimiento y el desarrollo integrado de la personalidad, no algo que dejamos en manos de un desconocido con una baraja de cartas en la mano para que nos cuente quiénes somos, qué hacemos y cuál es nuestro lugar en este universo. De la misma manera que de pequeños vamos al colegio y nos enseñan las letras que componen palabras y con ello adquirimos la inmensa habilidad de expresarnos y comunicarnos como ahora hacemos entre ustedes que leen y yo que estoy escribiendo estas líneas, podemos adquirir la habilidad, si la aprendemos, de comunicarnos con un mundo desconocido y simbólico que duerme en nosotros y que domina, de manera inconsciente, la mayor parte de nuestros actos y emociones apenas con el concurso de nuestra razón.
El cerebro procesa de forma inconsciente imágenes y colores con una precisión exacta que identifica nuestros estados de ánimo y nuestras situaciones vitales y nos da información de qué estamos bloqueando y cómo podemos salir de esos bloqueos. En mis clases, el Tarot no será nunca una forma de azar, aunque nada es azar, de la misma manera que nada es casualidad… Continuaremos la semana que viene, esta tarde a las siete os esperamos a una charla introductoria de un curso en Librería Alborada. Avda. del Mediterráneo, 8 . Quienes vinieron la semana pasada pueden dar fe del interés que el tema suscitó.
Saludos. Adriana Ruiz. |