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¡ Siempre tiene que haber un pero ! | | Diego J. Porras Romero. 29.05.06 | | Hace ya años, casi diez, que vivo en Alhaurín de la Torre, y he de reconocer en honor a la verdad que el pueblo ha mejorado ostensiblemente en todos los aspectos: servicios, instalaciones, estética e incluso gozo para la vista. No obstante, y aunque comprendo que la perfección no existe, hay un "pero", que para mí ya es un problema acuciante y cada vez lo va a ser más si no se le pone una solución, progresiva pero inmediata. Me estoy refiriendo al tema del transporte, tanto dentro de las distintas barriadas y urbanizaciones de la urbe, cuyos moradores tienen que usar el vehículo particular hasta para comprar el pan y la sal, con lo que la zona central, que es donde están radicados tanto los comercios como el resto de servicios está permanentemente colapsada, como, y sobre todo, el tránsito desde la ciudad al resto de localidades circundantes, por motivos variados, especialmente trabajo y estudios. De hecho, ya no hay que esperar a que suceda, está ocurriendo cada día, desde hace tiempo y va en aumento evidente y manifiesto, a unas horas más que a otras, los residentes nos vemos inmersos en esas odiosa colas y atascos, tanto a la entrada como a la salida de la villa. | La explosión demográfica y urbanística de Alhaurín de la Torre, se debió y se inició, hace ya años, varios, con lo que ha habido tiempo suficiente para prever un futuro cierto, cual es el que tenemos, gracias al deseo de muchas personas de vivir, ellos y sus familias, al margen de la vorágine de la gran ciudad, incluida la sufrida y pertinaz pérdida de tiempo y calidad de vida que suponen los atascos sistemáticos. Éste era y es un sitio ideal para lograr ese fin. Cerca de todo, incluido el afán lúdico del disfrute playero, pero lo suficientemente alejado de cualquier torbellino perpetuo. Es cierto que lo bueno nos gusta a todos, de ahí la venida abundante de pobladores, y también es verídico que todos contribuimos con nuestros automóviles al grosor de esas filas así como el hecho de que es un problema generalizado a todas las zonas más o menos desarrolladas. Tanto es así, que la cuestión se ha convertido en una auténtica hidra que devora todo cuanto encuentra a su paso. Pero no es menos cierto que ya es un auténtico clamor popular, no sólo político, la solución, la cual pasa indefectiblemente por el transporte público, pero digno y aceptable tanto en calidad como en cantidad. Supongo que con el devenir de los tiempos, surgirán nuevas tecnologías que cambiarán nuestras vidas, pero hoy por hoy, es imprescindible desplazarse. Se podía y se debía de haber previsto la problemática desde muy atrás y, consecuentemente haberle puesto solución gradualmente, pero ya que no se ha hecho, y no voy a entrar, al menos por el momento, en disquisiciones políticas ni en imputación de responsabilidades, yo insto desde este foro al Consistorio Alhaurino a que, de verdad, se conciencie de la gravedad del asunto y, de una manera cierta y rápida, pues ya se han perdido muchos "trenes" y cada vez el conflicto es más grave, amenazando con adquirir dimensiones desproporcionadas, se decante por la instauración de un verdadero sistema de transporte público. Sé que existen, y seguro que van a salir a relucir, problemas de competencias y de conflicto de intereses con la Junta de Andalucía, con el consorcio de transportes, con la propia empresa Portillo y seguro que con alguien más que se me escapa, pero en este sentido, hago constar que en una "arenga" sobre esta problemática que, hace años el máximo regidor de los destinos del municipio, y que sigue siendo el mismo, dio, ya, amen de dejar constancia de las dificultades, también apuntaba posibles soluciones, que si se hubieran empezado a poner en práctica, algo positivo se hubiera logrado, aunque nunca lo ideal, pero, dadas las circunstancias, habrá que tender a conseguir lo menos malo, aunque no sea lo mejor. Esas soluciones, además de arduas negociaciones con las instituciones y empresa señaladas, que todos sabíamos que se iban a diluir por los siglos de los siglos en el farragoso laberinto de las reuniones y comisiones al uso, pasaban por dejar al margen, al menos dentro de lo posible a los variados organismos y concertar, el propio Ayuntamiento, por ejemplo con la empresa Vázquez Olmedo unos servicios de autobuses que paliaran la falta de servicio existente. Bien, pues adelante, es tan buena como cualquier otra, y si no son autobuses de cuarenta plazas, que sean microbuses, incluso prestando servicio común a localidades cercanas a la nuestra, pero que tienen la misma problemática. Seguro que la rentabilidad es notoria, piensen en, según las horas, la cantidad de personas que lo usarían para ir a los distintos polígonos industriales de Málaga, estudiantes tanto que van tanto a Teatinos como al Egido, en turnos de ida y vuelta, comunicaciones con municipios de la costa (es increíble que desde Alhaurín de la Torre y otros de su entorno, no se pueda ir a Torremolinos en transporte público directamente, salvo en verano y a la playa, teniendo que pasar por una auténtica odisea). Piense el Consistorio Alhaurino el beneficio que la adopción de estas medidas supondría, no sólo para nuestro municipio, sino para la ciudad de Málaga, e indirectamente para todos, pues ello implicaría quitar vehículos de la carretera. Al estar asegurada la rentabilidad, se puede hacer, todos los obstáculos burocráticos y administrativos son salvables, es cuestión de ponerse a ello. No lo demoren más, pues ningún asunto se resuelve por sí mismo y, si no se hace algo al respecto, esto no se quedará así, esto se hinchará, y además Sr. Regidor, tenga en cuenta, como dijo Henry Wadsworth, que “se tarda menos en hacer una cosa bien que en explicar por qué se hizo mal”.
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